domingo, 9 de marzo de 2014

EL RIZADO DE PARÍS

        Es una raza antigua caracterizada por su gran talla y los  característicos rizos en todas las partes del cuerpo, dos características fundamentales que debe poseer todo ejemplar de calidad.




        Es necesario insistir en que en el Parisien la longitud debe ser proporcionada y que debe haber una armónica proporción entre las tres partes en que se divide el cuerpo: cabeza, tronco y cola. Por ejemplo, una gruesa cabeza en un ejemplar con una cola pequeña, o viceversa, rompen esa armonía; un pecho y un abdomen con rizos poco voluminosos hacen parecer al canario desproporcionadamente largo.
        La valoración de la calidad de los rizos no es fácil para quien no sea un criador de esta raza, pero es oportuno insistir sobre este punto para poder distinguir un gran Parisino provisto de bellos y abundantes rizos por todo el cuerpo, de un Parisino lleno de ricitos. Esta expresión tiene un tono despectivo porque debe quedar claro que cada zona debe estar provista de rizos de determinadas características conforme a los criterios de enjuiciamiento.
        El examen preliminar se centrará en la armonía de las tres partes del cuerpo y en la tipicidad del plumaje y de los rizos.

COMENTARIO SOBRE CADA UNO DE LOS APARTADOS DE LA FICHA DE ENJUICIAMIENTO

TALLA. – 10 puntos. Longitud mínima 19 cm. con proporciones perfectas y forma armoniosa.
El apartado talla implica en esta raza, más que en ninguna otra, el concepto de Forma y Armonía de las diversas partes del cuerpo, factor fundamental para que el pájaro sea elegante. Una longitud mayor en un canario no puede estar separada de la forma, en el sentido de que con una mayor longitud la forma debe quedar sin alterar, lo que supone que los otros factores también deben aumentar, es decir, debe aumentar la MOLE del ejemplar.
Se puede decir que si la proporción se mantiene, cuando aumenta la longitud debe aumentar también la mole. Algunos criadores se preocupan en exceso de la longitud a costa de la mole o volumen del canario.
Es fácil comprobar que ejemplares de 19 – 20 cm de largo (que no son pocos) tienen una magnífica cantidad de óptimo plumaje y buenos flancos más frecuentemente que los ejemplares de 21 – 22 cm, pues en estos canarios la longitud no está acompañada de un proporcionado y armónico aumento del plumaje, y por tanto de la MOLE. La forma es menos llena, los flancos pierden la forma correcta, el plumaje del abdomen pierde vaporosidad y suavidad, la culotte está caída, etc.




Habíamos dicho “más frecuentemente” pero hay que puntualizar que no siempre es así, y que hay ejemplares de gran longitud y gran mole, lo que quiere decir que los canarios han ido evolucionando en los últimos años, ya que anteriormente era impensable la existencia de canarios como los de ahora.
        De todo esto se deriva que no es fácil para el juez cuantificar la importancia y la contribución de la longitud y de la masa corporal y valorar la mejor.
        Un ejemplo clarificador. Tenemos cuatro ejemplares de longitudes 19, 20, 21  y 22 cm. Si en todos los sujetos el aumento de la longitud conlleva un aumento del volumen sin que el plumaje se deteriore, podremos dar una puntuación de 90, 91, 92 y 93 puntos, o tal vez, incluso mejor 90, 91, 93 y 95 puntos. Pero si esto no ha ocurrido y el ejemplar más pequeño compensa su talla con un perfecto plumaje y el ejemplar más grande tiene un plumaje inferior, la puntuación puede ser la misma lo que muchas veces es motivo de crítica, aunque esta sea errónea.
        El juez en el momento en que hace su valoración comparativa no debe dejarse influenciar de la idea que es más  fácil criar un canario más corto, o que no es posible pretender que el ejemplar más grande tenga el plumaje de la misma calidad que el ejemplar más corto. Tales consideraciones pueden ser ciertas, pero deben hacerse en otros momentos, no en el momento del enjuiciamiento, donde se enjuicia lo que se ve.
        Tampoco es admisible que un juez conceda  a una hermosa hembra más puntuación que a un macho de la misma calidad, porque en igualdad de volumen una hembra se considera de más calidad que un macho. Repetimos que el enjuiciamiento es otra cosa, porque puede ser que en determinado momento la hembra se ponga a cantar.
        Hay que recordar que un canario de plumaje duro parece más largo que uno de igual longitud pero de plumaje suave, ya que es más largo y vaporoso.

POSICIÓN – 5 puntos. Erguido, fiero, majestuoso, tronco y cola en línea, formando un ángulo con la horizontal de cerca de 50º.
        Una vez excluida toda posición que no sea “fiera y majestuosa” y con la cola en línea con el cuerpo, toda otra consideración es superflua.


En otras palabras, la posición más o menos de rana, con un ángulo entre el cuerpo y la cola, hay que considerarlas defectuosas y se les concederá entre 3 y 4 puntos.
Naturalmente la valoración de la posición hay que hacerla cuando el canario está vigilante.
Algunos ejemplares de mucho valor, las largas plumas de la cabeza que caen sobre los ojos, impiden la normal visión del animal, obligando al canario a alargar el cuello tomando entonces el ejemplar una posición excesivamente levantada. A nuestro parecer esto no perjudica la elegancia del canario, sin embargo tal posición puede considerarse no correcta del todo.

PLUMAJE – 10 puntos. Abundante, voluminoso, sedoso.
        Los ejemplares de plumaje duro nunca podrán obtener la misma puntuación que otro que tenga el plumaje suave.


        En este apartado hay que tener en cuenta eventuales vacíos en el plumaje, es decir, zonas en las que faltan los rizos: donde más frecuentemente se localizan estos vacíos es en el pliegue de las alas (carpo). A esta zona tienen que llegar los rizos de los flancos o aletas, los de la espalda y del cuello, con lo que esta zona debe estar cubierta de plumas que provienen de las regiones circundantes mencionadas. Este es el motivo por el que el ala no debe ser visible.
        En este apartado del plumaje no se debe valorar el abdomen, el cual se valora junto con el pecho o jabot. Sin embargo sí que hay que valorar la culotte, que debe tener un desarrollo y vaporosidad máxima  de las plumas.

MANTO O ESPALDA – 10 puntos. Bien repartida, simétrica, voluminosa, extendiéndose por todo el dorso, bouquet vaporoso y paracerco abundante.
        El manto comprende todas las plumas que nacen del pterilo dorsal. La espalda debe ser lo más extensa posible y simétrica. No se admite la espalda en forma de rosa porque es una característica del Rizado Gigante.
        El bouquet de la espalda es casi siempre unilateral. Su ausencia conlleva la pérdida de un punto. En los raros casos  en que aparece simétrico hay que considerarlo como un carácter de altísimo valor.

FLANCOS O ALETAS – 15 puntos. Muy voluminosos, levantados y deben sobrepasar el margen inferior de la espalda.
        Constituyen el apartado que más que cualquier otro sufre el excesivo aumento de la longitud, y consecuentemente un deterioro de la implantación de las plumas en la piel, por lo que los ejemplares mejores en otros apartados pecan de tener caídos o no bien sostenidos los flancos.


        Se puede decir que los flancos son el testimonio de la robustez de las plumas y por este motivo se concede a este apartado el máximo de puntos (15). El estándar exige que los flancos estén curvados hacia arriba, y en cambio, demasiado a menudo están abiertos,  especialmente en el lado anterior.



 Otro defecto frecuente en los ejemplares de plumaje débil, es la tendencia de las plumas a caer flácidamente hacia delante, haciendo perder toda la belleza a este rizo característico (conviene recordar que en todas las Razas Rizadas los flancos son los rizos más vistosos y característicos).
        Los flancos abiertos, caídos hacia delante o no bien curvados hacia arriba hay que considerarlos solo como buenos y se les otorgará una puntuación de 12 – 13 puntos siempre que sean simétricos. Con defectos mayores se les considerará como suficientes.
        Tal como se dijo en los criterios del Rizado del Norte, la separación entre los rizos del pecho y los flancos recibe el nombre de Stacco. En esta raza el juez no podrá pretender que el stacco tenga la misma nitidez que tiene en otras razas.

PECHO O JABOT – 15 puntos. Lleno, simétrico, muy desarrollado, extendido desde el pecho hasta el abdomen sin interrupciones.
        En el Paduano hay una separación entre los rizos del pecho y el abdomen. En el Rizado Gigante Italiano las plumas del pecho están dirigidas hacia arriba, distintas de las del abdomen. En el Parisien el pecho y el abdomen deben aparecer como un único y gran rizo, o dicho de otra manera, como un gran pecho o jabot que cubre toda la región ventral.



 Naturalmente las plumas que cubren el pecho son mas sostenidas (rígidas, que no pierden su posición) que las que cubren el abdomen. Pero en un pecho de gran valor no debe señalarse, aunque sí debe ser visible, un surco mediano que corresponde a la línea del esternón, la que da la idea o impresión del pecho doble; tal surco es un signo de calidad.


En los ejemplares más plumosos, más espesos, por varias razones es  de esperar que las plumas del abdomen estén aplastadas, lo que hace que aparezca el pecho o jabot corto. Si este pecho es de óptima calidad, será considerado como Bueno y se le concederán 12 puntos.

CABEZA, CUELLO Y COLLAR – 10 puntos. Cabeza voluminosa, rizos de la cabeza, simple, doble o en forma de casco, favoritos (plumas de las mejillas) abundantes.
        La variabilidad de los rizos de la cabeza varía muchísimo de unos ejemplares a otros. Como orientación definiremos de forma genérica los rizos de la cabeza.


Rizo simple: formado por plumas que se dirigen hacia un solo lado de la cabeza.

Rizo doble: formado por plumas en los dos lados de la cabeza, independientemente de su simetría y de que los rizos de una parte de la cabeza cubran parcialmente o entren en la otra parte.

Casco o elmo: es un rizo en el cual las plumas de la parte de la nuca se levantan para formar una especie de cresta. Esta descripción hay que tenerla clara para distinguir este rizo que está presente en el Parisino, del de el Rizado Gigante, que es totalmente diferente.
        Dado que hay muchas formas del plumaje de la cabeza, la valoración se hará fundamentalmente sobre el volumen de dichos rizos fijándose en los varios diámetros que pueden presentar y en la originalidad que la experiencia permita destacar.
        Las plumas de las mejillas son muy abundantes, dando lugar a dos voluminosos favoritos que dan la impresión de impedir que el collar ocupe la parte anterior y lateral del cuello. La dirección de las plumas puede ser variada y siempre correcta.
        La pequeña región de la barbilla es la única que no tiene rizos, pero justo debajo nace de repente el rizo simétrico de la gola, que está entre el collar y los favoritos. En este rizo de la gola su margen inferior se confunde con el collar, mientras que por los lados se insinúa bajo los favoritos, realzando la parte anterior de los mismos y dándoles su aspecto característico.


        El collar debe está adherido a la cabeza y encerrarla completamente como el borde de un joven hongo que aún no ha terminado de salir. Esto solamente es posible si para formarlo contribuyen la mayoría de las plumas del borde del pterilo de la cabeza; si contribuyen en su lugar preferentemente las plumas del pterilo ventral y dorsal, el collar resulta menos homogeneo y menos adherido a la cabeza. Lo ideal es la completa fusión de estos dos componentes.
        Es fácil darse cuenta cuando un collar corresponde al pterilo craneal observando al ejemplar en el momento en que gira la cabeza a un lado y a otro; el collar nacido de la cabeza gira con la misma, porque está sólidamente unida a ella. en los ejemplares de alta calidad se percibe eventualmente un surco en torno al cuello que corresponde a las dos superficies que le han originado (pterilo de la cabeza – pterilo ventral y dorsal).
        Un collar incompleto o demasiado bajo, tal que no se una con la base de la cabeza perderá 1 punto, mientras que por la casi total ausencia del collar perderá 2 puntos.  

ALAS – 5 puntos. Completas de plumas, normalmente desarrolladas, bien adheridas al cuerpo sin estar colgantes o cruzadas.
        Conviene recordar que en los Parisien de mucho plumaje las rémiges secundarias no se imbrican regularmente y por lo tanto las alas resultan descompuestas; naturalmente hay que considerar el defecto, pero si no desdice mucho hay que tener presente que este apartado solo tiene 5 puntos y la penalización debe ser muy pequeña.

PATAS – 5 puntos. Patas robustas, agarrándose bien al palo, uñas en forma de sacacorchos y tendiendo a  serlo.
        Robustas, en parte cubiertas de plumas. Con las uñas anteriores que pueden ser normales, plegadas o en sacacorchos, sin que esto constituya un mérito o un demérito.
        La uña posterior debe estar íntegra, si no lo está se descalifica al canario. La rotura de una o dos  uñas anteriores supone una puntuación de 3 ó 4 puntos.

COLA – 5 puntos. Homogénea, robusta, con la extremidad cuadrada, con las timoneras muy largas y rectas, las plumas de encima de la cola deben tener numerosas plumas de gallo largas y falciformes, la parte baja del nacimiento de la cola debe estar recogida y ser consistente.
        Como en el Paduano este apartado comprende las timoneras, las plumas de gallo y además las subcaudales (por debajo del nacimiento de la cola o de las timoneras).
        En los ejemplares de gran talla, parte de la cual depende de la longitud de las timoneras, la cola, a menudo, no es homogénea, es decir, las timoneras no forman un todo único, por lo que debemos penalizarlo con uno o dos puntos, y siempre en relación con las subcaudales. Naturalmente un pequeño espacio no compromete la homogeneidad.
        La cola corta es más fácil que sea homogenea, pero por ser corta, y desproporcionada al volumen del canario será penalizada con uno o dos puntos.
      Las plumas de gallo en general son 10, y lo ideal es que tenga 5 a cada lado. Por lo menos debe tener 3 y bien desarrolladas. Si faltan totalmente se penalizará con uno o dos puntos.

CONDICIÓN GENERAL – 5 puntos. Buena salud, limpieza, temperamento vigilante.
        En el Parisien este apartado se refiere sobre todo a la limpieza de las plumas de la región abdominal, limpieza que no afecte a la vaporosidad del plumaje, por lo que la penalización final puede ser de dos puntos, uno referente al plumaje y otro a este apartado.
        El juez no considerará como una escusa el hecho de que un canario tan rico en plumaje vaporoso dificilmente pueda mantenerse limpio durante el enjuiciamiento, sobre todo en la zona anal. Como cualquier otra raza, un ejemplar sucio, especialmente en la región anal, es bastante desagradable de ver, sobre todo por parte de los visitantes a una exposición.


jueves, 5 de diciembre de 2013

FIORINO: Criterios de Enjuiciamiento

La Comisión Técnica Italiana de Canarios Rizados elaboró este magnífico documento sobre el Fiorino. Lo considero muy interesante tanto para los jueces como para los criadores de esta raza.

TALLA. – 15 puntos.  Longitud 13 cm.
La forma y proporción es la misma que la del Rizado del Norte pero adaptado en proporción a la menor longitud.
La longitud del Rizado del Norte es de 17 – 18 cm. Considerando la medida realizada según las normas internacionales de la ornitología, según las cuales se coloca al ejemplar sobre una tabla y con el cuello totalmente estirado.  
En las mismas condiciones el Fiorino tiene una longitud de cerca de 14 cm, con algunas hembras con menos de 13 cm o poco más. En definitiva, el Fiorino tiene tres centímetros menos que el Rizado del Norte y algunos ejemplares tienen hasta 4 cm menos.
El estándar, en lugar de en estas condiciones, considera los 13 cm. Cuando el pájaro está sobre el palo. Es decir, mide la longitud morfológica en vez de medir la longitud real.
Esta manera de medir la longitud es la que se emplea en todas las razas de Forma y Posición Lisa, y cuando se estudió que talla debía medir el Fiorino se optó por esta forma de medirla, primero por el interés de facilitar el reconocimiento internacional de esta raza, y también pensando en que en un futuro se adoptase este criterio para medir todas las razas rizadas.
En conclusión, la longitud de un Fiorino es la misma, o un poco menor, que la de un Gibber de longitud correcta.
Naturalmente hay que recordar que el estándar dice que se “premiará la longitud inferior” con lo que si la medida técnica de los jóvenes coincide con  la longitud real de los 13 cm, ellos serán valorados con el máximo de puntos.
Teniendo en cuenta lo dicho sobre la longitud aparente, la longitud de un Fiorino debe ser similar a la de un Lizard clásico (ojo, hay Lizard de tamaño muy grande), y en tal caso la penalización será de 1 punto ó 2 como máximo, y será mayor para longitudes superiores.
Habrá también penalización en este apartado cuando el canario parezca estrecho por tener un plumaje con rizos escasos o un plumaje muy apretado.
POSICIÓN. – 10 puntos.
Erguido, altivo, levantado sobre las patas;  cabeza, tronco y cola en línea;  ángulo sobre la horizontal un poco más de 50º (La posición es un poco más levantada que la del Rizado del Norte).
            Es la posición que más se adapta a esta raza por la sobriedad de los rizos y por su carácter, y con el que expresa una cierta fiereza. Tal aspecto se realza solo si las diversas partes del cuerpo están en línea. Si no lo están el animal parece recogido, y puede expresar miedo, cansancio, fatiga u otros.
            El juez debe prestar especial atención a las patas (tibia) que, si están adecuadamente extendidas, en su parte más larga deben ser visibles al menos 1/3 de su longitud.
 
            Para exhibir la posición correcta, el canario debe estar tranquilo, de otra manera tiende a agacharse, preparándose así para la fuga. Como mejor se le observa es a cierta distancia, cuando el ejemplar alterna espontáneamente periodos de movimiento y periodos de inmovilidad (no de reposo). 
  La posición agachada se denomina comúnmente posición de rana.
PLUMAJE. – 10 puntos.
Sedoso, abundante, compuesto; abdomen liso; oliva dentro de los límites; todos los colores admitidos.
            El plumaje, que es la característica más importante de esta raza, será abundante por el espesor y longitud de las plumas, pero éstas, en las zonas no rizadas, deberán estar bien adheridas, especialmente en el abdomen , que es la zona a menudo defectuosa en los ejemplares que tienen el plumaje sedoso y abundante.
            Ya que las plumas del abdomen provienen de las dos ramas simétricas del pterilo (zona de la piel donde nacen las plumas) ventral, a veces ocurre en los ejemplares que tienen el plumaje del abdomen bien adherido al cuerpo se forme en medio un  SURCO MEDIANO. La presencia de este surco es el Non Plus Ultra de la perfección del abdomen en esta raza.
 
 Por el contrario, el defecto más grave se da cuando las plumas están caídas, o todas revueltas, o todas hacia un lado (golpe de viento). El juez debe observar con atención que las plumas del abdomen están formadas realmente por plumas abundantes y adheridas y no por plumas vaporosas y levantadas, del tipo del “plumón”, que la mano experta de un “peluquero” astutamente ha recortado o afeitado. Si el juez ve en esta, como en otra región, trucos de este tipo, debe ser severo en la penalización. Si el arreglo es muy visible el ejemplar será descalificado.
            En este apartado también entra la aceituna (culotte), que debe parecerse lo más posible a una media aceituna cortada a lo largo y bien adherida. Cuanto más abundante y vaporosa, tanto más toma el aspecto de un doble flanco, en cuyo caso la penalización por este único defecto podrá llegar hasta los 2 puntos.
            Es difícil valorar la penalización que puede recibir la zona de contacto entre los rizos del pecho o jabot y los de los flancos o aletas (zona del stacco), la cual debe ser limpia, es decir, no presentar plumas  que dañen y perjudiquen la clara separación entre ambos rizos.
Porque tal región del stacco, además de al plumaje, afecta obviamente al pecho o jabot y a los flancos o aletas, el juez deberá elegir en qué apartado penalizar el defecto si lo hubiere. Una penalización en cada uno de los tres apartados puede considerarse excesiva.
            En principio una nube de plumas que estropean mucho el stacco podrán tener un punto de penalización en los tres apartados.  
ESPALDA. – 10 puntos.
La espalda debe estar limitada al alto dorso, por lo que no debe extenderse ni hacia el cuello ni hacia la grupa o parte de la espalda entre las alas, de lo contrario se estropea o deforma la zona de los rizos, que debe aparecer bien delimitada.
            Teniendo en cuenta lo anterior los defectos pueden ser los siguientes:
a)     Espalda simétrica en el contorno, pero escasa o defectuosa en la línea de separación.
b)    Espalda asimétrica.
    El insuficiente desarrollo de la espalda, la llamada espalda enana,  es un defecto grave porque priva al plumaje del aspecto de ser abundante.
La expresión “bien repartida” quiere dar a entender que las plumas tienen que partir de una línea de separación mediana, bien clara y recta, sin trazas de sinuosidades. La línea de separación puede estar cubierta de plumón (exceso de nevado en el plumaje). El defecto es aún más grave si la línea de separación no es bien recta.
La espalda debe aparecer como un grueso libro abierto por la mitad. 
El defecto mucho más grave es el de la asimetría, que se debe sobre todo a alguna de las dos causas siguientes. 
Si en el primerísimo tramo del pterilo dorsal todas las plumas rizadas salen hacia un solo lado, se forma una única y gruesa espalda que invade buena parte del cuello, mientras el otro lado queda privado  o casi privado de plumas rizadas;  la raya de separación toma entonces una tendencia oblicua. En el caso de que esta gruesa espalda esté a la derecha, la raya de separación va de detrás hacia delante hacia la izquierda y viceversa en el caso opuesto; este fenómeno se denomina golpe de viento en la espalda, y se dice que el canario es de espaldas a derechas o a izquierdas. Este defecto recibe una valoración de clara insuficiencia, ya que es altamente transmisible.
La otra causa es debida a la presencia de un bouquet sobre la grupa, que hace que una de las dos mitades de la espalda parezca más larga que la otra, además de más voluminosa. Es fácil darse cuenta del bouquet cogiendo con la mano al canario y levantando con un palillo las últimas plumas;  verá que los que pertenecen al bouquet son más largas y suaves que las anteriores y tienen una curvatura diferente; si uno se las arregla para acomodarlas bajo el ala, al menos por unos momentos, el defecto desaparece. Este defecto es menos grave que el anterior, porque a menudo es transitorio y debido a una mala posición del ala que levanta las plumas de la grupa, pero que exige una penalización determinante, porque introduce una característica propia de otras razas (Parisien y Rizado Gigante), es motivo de asimetría y altera la zona de unión.
En los ejemplares pintados la espalda pintada suele ser más defectuosa que cuando es de un solo color, porque en general, la pluma pigmentada tiene una estructura algo diferente, y resulta a menudo más realzada que la no pigmentada; también, una espalda pintada (manchada) produce efectos de claroscuro que fácilmente pueden engañar o confundir. Por lo tanto en este caso la valoración puede ser un poco menos severa.
La falta de uno de los dos rizos de la espalda supone la descalificación.
FLANCOS O ALETAS. – 10 puntos.
Voluminosas (espesas y anchas) sostenidas, simétricas, curvadas hacia lo alto, hasta sobrepasar el borde de los rizos de la espalda.
 
            Debido a que los flancos son los rizos más vistosos y a que no es raro encontrar ejemplares con buenos y óptimos flancos, el juez deberá enjuiciarlos con severidad.
            Sobre la “limpieza” que debe haber entre los flancos y los rizos del pecho (stacco) ya se ha comentado en el apartado Plumaje.
            La posición de los Flancos no debe ser demasiado  hacia atrás, de lo contrario, parecen no estar relacionadas con la “zona de los rizos”. Vistas de frente y desde arriba, deben ser perfectamente simétricas, es decir, ninguna debe estar más alta o más baja que la otra.
            Muy a menudo un lado aparece insuficiente porque una parte de sus plumas están giradas hacia el interior, hacia el abdomen, con lo que ambas connotaciones se vuelven defectuosas. El hecho es fácilmente comprensible si se considera que el Pecho, las Aletas y el Abdomen están todas formadas por plumas que nacen sucesivamente una a continuación de otra en el mismo pterilo.
            Cuando se da el fallo mencionado, casi siempre el rizo de la espalda del mismo lado  donde se da el defecto de la Aleta, está más desarrollado que el otro. En otros términos, el flanco o aleta más débil y la espalda más desarrollada se encuentran asociadas al mismo lado del cuerpo, y también a menudo a un abdomen con plumas en forma de “golpe de viento” provenientes del mismo lado y con un Jabot o pecho que tiene un poco el mismo defecto. El juez hará muy bien en observar al mismo tiempo estas cuatro zonas para ver si existe este grave defecto compuesto que por su fuerte transmisibilidad tendrá una severa penalización en los cuatro apartados.
            La falta de uno de los flancos supone la descalificación. Pero es necesario prestar mucha atención de que el flanco no aparezca señalado porque esté aplastado por el ala. En caso de duda es aconsejable hacer mover y volar un poco al ejemplar y observarle de nuevo, pero siempre tendrá  penalización porque en el mejor de los casos se trata de un Flanco más bien débil.  
PECHO O JABOT. – 10 puntos.
Completo, simétrico, bien marcado, sin cavidad superior.
            Se recuerda que el pecho o jabot debe estar cerrado por todas sus partes y parecerse, por lo tanto, a la media cáscara de una nuez grande plantada en el medio del pecho con la parte más convexa mirando hacia la zona del cuello. La única raza que tiene el Jabot igual, aunque más pequeño, es el Fiorino.
            La antigua expresión “Jabot en forma de corazón” no debe usarse porque sugiere la idea de un hueco superior que es atribuible al Rizado del Sur y que revela cruces recientes o lejanos.
            A veces los contornos no son claros, tanto por los lados como en la parte superior. Los ejemplares nevados tienen en los lados, entre el Jabot y los Flancos, abundante plumón que daña y perjudica ambos rizos, reduciendo su individualidad. Ya se ha hablado sobre esto en el apartado de Plumaje.
            Superiormente pueden observarse uniones con pequeños rizos del cuello (corbata) lo que hace parecer que el Pecho o Jabot está implantado demasiado alto, y al mismo tiempo que  el Cuello es demasiado corto.
 
            Es un defecto gravísimo cuando las plumas de ambos lados están plegadas o inclinadas lateralmente hacia el mismo lado, originando el llamado GOLPE DE VIENTO. Si es casi total se le considerará en el enjuiciamiento como Insuficiente. Si es total el pájaro es DESCALIFICADO. Es oportuno recordar que un defecto similar en el abdomen no conlleva la descalificación, sino solo una adecuada penalización en el apartado de Plumaje.  
CABEZA Y CUELLO. – 15 puntos.
CABEZA: En la práctica la cabeza de los ejemplares sin moña es igual que la del Rizado del Norte, pero es muy deseable que los canarios tengan la cabeza con cejas al menos señaladas, pues es lo más adecuado para poder obtener moñas largas y abundantes.
 
Si la cabeza es estrecha la penalización será al menos de 1 punto o incluso 2. Esto se hace para equiparar en los concursos a los ejemplares sin moña con los que la poseen, ya  que la moña raramente aparece impecable.
LA MOÑA debe estar completa en toda su circunferencia; en otras palabras, se consideran defectuosas las moñas tipo herradura, como las del Lancashire.
 
Otra característica importante de la moña es que debe juntarse con el plumaje del cuello y no formar calvas.
CUELLO: El cuello debe ser perfectamente liso, sin trazas de rizos en un lado u otro y sin corbata. Tampoco será grueso ni pesado, de forma que recuerde al del Gloster, ya que afectaría a la elegancia del pájaro.
 
Un ejemplar que tenga corbata o plumas levantadas en el cuello, no obtendrá más de 9 ó 10 puntos sobre los 15 previstos.
ALAS. – 5 Puntos.
Regulares (completas de plumas, normalmente desarrolladas e imbricadas), bien llevadas (que no se crucen ni que cuelguen)
            En esta raza no es raro que las alas aparezcan cruzadas bien debido a un defecto estable, o a la excitación del momento (sobre todo en los machos).  Hay que tener un poco de paciencia para saber cuál es la causa de verdad. En el primer caso la penalización es normalmente de un punto, en el segundo, si se observa durante el enjuiciamiento que la posición es la adecuada no hay ninguna penalización. Si solo hay un ala que está en la posición adecuada mientras la otra está caída, casi seguro que se trata de una postura debida a una lesión anterior, con lo que el canario está excluido del enjuiciamiento. Lo mismo ocurre si claramente se observa la falta de plumas de vuelo (rémiges). 
PATAS. – 5 Puntos.
Patas bien visibles (largas) con plumas bien adheridas. Tarso, dedos y uñas fuertes y regulares.
 
            Uñas finas o demasiado largas constituyen un defecto. En caso extremo penalizar con un punto. Uñas dobladas lateralmente y aún peor retorcidas, constituyen un grave defecto que será penalizado al menos con un punto.
COLA. - 5 Puntos.
En el caso de que la cola sea larga el juez la penalizará en el apartado de la Talla. En el caso de que esté sucia lo hará en el apartado de Condición.
Si las timoneras están rozadas o deformadas se penalizará con un mínimo de 1 punto.
En esta raza se admiten las plumas de gallo.
CONDICIÓN GENERAL. – 5 Puntos.
Los defectos relativos a este apartado  deben ser siempre decididamente penalizados, porque un canario sucio o con mal estado de salud no se debe exponer.
            Cualquier síntoma de enfermedad implica la descalificación.


miércoles, 13 de noviembre de 2013

RIZADO PADUANO
CRITERIOS DE ENJUICIAMIENTO

La Comisión Técnica Italiana de Canarios Rizados elaboró este magnífico documento sobre el Rizado Paduano. Lo considero muy interesante tanto para los jueces como para los criadores de esta raza.

            Es una de las cuatro razas rizadas italianas presente en el mundo ornitológico internacional y orgullo de nuestra nación. Comprende dos categorías: Moñudo y Cabeza Lisa, en la que el apartado “CABEZA Y CUELLO” asume la máxima importancia.

            La Comisión Técnica en pleno acuerdo con el Club Paduano, ha establecido que el Collar, aunque forma parte de los rizos secundarios, es una característica indispensable del estándar, por tanto el ejemplar sin collar no recibirá ninguno de los 5 puntos asignados a esta característica. Esta decisión se considera necesaria para mantener la pureza de la raza, que en estos últimos años ha sufrido numerosos cruzamientos.

TALLA.- 10 Puntos. Longitud 18 – 19 cm. Proporciones perfectas.
            Independientemente de la longitud y de la moña, la talla del Paduano, confrontada con la del Rizado del Norte, que es la raza a la que más se acerca, debe parecer más llena, más completa, por la mayor cantidad y longitud del plumaje, de forma que el ejemplar parece más grande, más grueso. Naturalmente que a esto contribuye en buena medida el “Collar”, el abdomen plumoso y la culotte abundante, aunque la diferencia entre los diversos rizos principales es menos acusada que en el Rizado del Norte.
            Después de lo dicho sobre la Talla como forma, vamos a tomar en consideración la longitud verdadera, que está fijada en 18 – 19cm, sin embargo teniendo en cuenta que la longitud que más se adapta a un pájaro novel es la que oscila en torno a los 18 cm, sin llegar a los 19, que corresponden al macho adulto.
            Esto implica que un ejemplar de 17,5 cm reales, se puede considerar que está dentro del estándar, si es hembra hay que considerarla muy buena o buena. En este caso se apelará a la sensibilidad y experiencia del juez para que determine si tal longitud debe recibir, independientemente de la forma, un punto de penalización.
            El ejemplar joven que esté en el límite superior de la longitud estándar recibirá uno o dos puntos de penalización si otros factores parecen indicar (plumaje de la cabeza, uñas) que esta máxima longitud proviene del cruce con otras razas.

POSICIÓN – 10 Puntos. Muy erguida. Cabeza, tronco y cola en línea. Ángulo respecto a la horizontal 65º.

            Es innegable que al menos en ciertos ejemplares, la posición muy erguida depende del esfuerzo del animal por ampliar su reducido campo visual a causa de la moña. Por tanto, este apartado deberá ser enjuiciado con mayor severidad en los ejemplares moñudos que en los de cabeza lisa. Cuando un ejemplar de cabeza lisa presenta una posición muy buena, eso es indicativo de que posee un efectivo carácter genotípico y por lo tanto se le debe conceder el máximo valor.

PLUMAJE – 15 Puntos. Sedoso, voluminoso. Plumoso y abultado en el abdomen., cuyas plumas superiores caen hacia abajo dejando un característico hueco con el jabot que sobresale. Se admiten todos los colores. Es muy apreciado el contraste entre la moña melánica y el lipocromo del cuerpo.
            Este apartado incluye el abdomen, que nunca debe ser liso, como ocurre en el Rizado del Norte, sino abundantemente plumoso, aunque netamente separado del jabot.
Abdomen claramente separado del jabot.
            A los lados del abdomen dos abundantes culottes hacen parecer la región abdominal muy alargada, casi cuadrada, lo que diferencia claramente esta raza del Rizado del Norte.
 
Ejemplar con culottes abundantes
            En el momento en que el ejemplar es enjuiciado, los culottes deben haber mantenido toda su suavidad (vaporosidad), que inevitablemente disminuye a los dos o tres días de permanencia en la estrecha jaula, especialmente si la humedad es alta. El propósito de esta advertencia es evidente.

ESPALDA. – 10 Puntos. Bien repartida. Simétrica. Voluminosa. Extendido en toda la parte superior.
            La espalda debe estar limitada al alto dorso, por lo que no debe extenderse ni hacia el cuello ni hacia la grupa o parte de la espalda entre las alas, de lo contrario se estropea o deforma la zona de los rizos, que debe aparecer bien delimitada.
            El margen superior se junta completamente con el Collar sin dejar ninguna zona vacía, naturalmente esto ocurre si el collar es completo.
            Los defectos pueden ser los siguientes:
a)     Espalda simétrica en el contorno, pero escasa o defectuosa en la línea de separación.
b)    Espalda asimétrica.
    El insuficiente desarrollo de la espalda, la llamada espalda enana,  es un defecto grave porque priva al plumaje del aspecto de ser abundante.
La expresión “bien repartida” quiere dar a entender que las plumas tienen que partir de una línea de separación mediana, bien clara y recta, sin trazas de sinuosidades. La línea de separación puede estar cubierta de plumón (exceso de nevado en el plumaje). El defecto es aún más grave si la línea de separación no es bien recta.
La espalda debe aparecer como un grueso libro abierto por la mitad.
El defecto mucho más grave es el de la asimetría, que se debe sobre todo a alguna de las dos causas siguientes. 
Si en el primerísimo tramo del pterilo dorsal todas las plumas rizadas salen hacia un solo lado, se forma una única y gruesa espalda que invade buena parte del cuello, mientras el otro lado queda privado  o casi privado de plumas rizadas;  la raya de separación toma entonces una tendencia oblicua. En el caso de que esta gruesa espalda esté a la derecha, la raya de separación va de detrás hacia delante hacia la izquierda y viceversa en el caso opuesto; este fenómeno se denomina golpe de viento en la espalda, y se dice que el canario es de espaldas a derechas o a izquierdas. Este defecto recibe una valoración de clara insuficiencia, ya que es altamente transmisible.
La otra causa es debida a la presencia de un bouquet sobre la grupa, que hace que una de las dos mitades de la espalda parezca más larga que la otra, además de más voluminosa. Es fácil darse cuenta del bouquet cogiendo con la mano al canario y levantando con un palillo las últimas plumas;  verá que las que pertenecen al bouquet son más largas y suaves que las anteriores y tienen una curvatura diferente; si uno se las arregla para acomodarlas bajo el ala, al menos por unos momentos, el defecto desaparece. Este defecto es menos grave que el anterior, porque a menudo es transitorio y debido a una mala posición del ala que levanta las plumas de la grupa, pero que exige una penalización determinante, porque introduce una característica propia de otras razas (Parisien y Rizado Gigante), es motivo de asimetría y altera la zona de unión.
En los ejemplares pintados la espalda pintada suele ser más defectuosa que cuando es de un solo color, porque en general, la pluma pigmentada tiene una estructura algo diferente, y resulta a menudo más realzada que la no pigmentada; también, una espalda pintada (manchada) produce efectos de claroscuro que fácilmente pueden engañar o confundir. Por lo tanto en este caso la valoración puede ser un poco menos severa.
La falta de uno de los dos rizos de la espalda supone la descalificación.

FLANCOS O ALETAS – 10 Puntos. Voluminosos, sostenidos, simétricos, levantados hacia lo alto hasta sobrepasar el borde de la espalda.
            Debido a que los flancos son los rizos más vistosos y a que no es raro encontrar ejemplares con buenos y óptimos flancos, el juez deberá enjuiciarlos con severidad. 
            La posición de los Flancos no debe ser demasiado  hacia atrás, de lo contrario, parecen no estar relacionadas con la “zona de los rizos”. Vistas de frente y desde arriba, deben ser perfectamente simétricas, es decir, ninguna debe estar más alta o más baja que la otra.
 
            Muy a menudo un lado aparece insuficiente porque una parte de sus plumas están giradas hacia el interior, hacia el abdomen, con lo que ambas connotaciones se vuelven defectuosas. El hecho es fácilmente comprensible si se considera que el Pecho, las Aletas y el Abdomen están todas formadas por plumas que nacen sucesivamente una a continuación de otra en el mismo pterilo.
            Cuando se da el fallo mencionado, casi siempre el rizo de la espalda del mismo lado  donde se da el defecto de la Aleta, está más desarrollado que el otro. En otros términos, el flanco o aleta más débil y la espalda más desarrollada se encuentran asociadas al mismo lado del cuerpo, y también a menudo a un abdomen con plumas en forma de “golpe de viento” provenientes del mismo lado y con un Jabot o pecho que tiene un poco el mismo defecto. El juez hará muy bien en observar al mismo tiempo estas cuatro zonas para ver si existe este grave defecto compuesto que por su fuerte transmisibilidad tendrá una severa penalización en los cuatro apartados.
            La falta de uno de los flancos supone la descalificación. Pero es necesario prestar mucha atención de que el flanco no aparezca señalado porque esté aplastado por el ala. En caso de duda es aconsejable hacer mover y volar un poco al ejemplar y observarle de nuevo, pero siempre tendrá  penalización porque en el mejor de los casos se trata de un Flanco más bien débil.

PECHO O JABOT – 10 Puntos. Voluminoso. Simétrico.  Las plumas que salen de los lados convergiendo hacia el centro, tienden hacia lo alto sin juntarse.
            El jabot se diferencia de los demás razas rizadas en que las plumas inferiores parecen ir de abajo hacia lo alto. Este término hacia lo alto supone que los rizos suben sin juntarse unos con otros, como ocurre en el Rizado del Norte en el que se exige un jabot cerrado.
 
            Se forma un claro espacio entre el borde superior del jabot y el borde inferior del collar. 
            Se recuerda que los rizos del pecho con “golpe de viento” supone la descalificación.

CABEZA Y CUELLO – 15 + 5 Puntos. Ejemplar moñudo: moño centrado, simétrico y amplio, que caiga sobre el pico y ojos. Ejemplar de cabeza lisa: cabeza ancha, con cejas evidentes. Cuello: en ambos ejemplares el cuello debe ser liso, robusto, provisto en la base de un collar a ser posible completo, aceptable un collar limitado a la parte anterior del cuello (15+5) La ausencia de collar comporta la pérdida de los 5 puntos disponibles.
            En los ejemplares moñudos la moña debe ser similar a la del Crest y no a la del Gloster, que no cubre pico ni ojos.
            La moña que cubre los ojos es ventajosa porque obliga al canario a mantener la cabeza alta y el porte erguido, que es lo que se exige en el estándar. 
            Por la forma las mejores moñas son las elípticas con plumas que se irradian desde el centro y que por el hecho de que se fusionan perfectamente con el cuello, parecen un poco echadas hacia delante. 
            Una buena moña y su fusión con el cuello son fáciles de evaluar no insistiremos más sobre ello.
            En los ejemplares de cabeza lisa la cabeza debe ser totalmente diferente a la del Rizado del Norte ya que debe mostrar claramente dos cejas de plumas que, además de cubrir un poco los ojos, no deben parecer la continuación de las plumas del centro de la cabeza. Una cabeza del tipo del Crest-bred siempre es de apreciar.
            Hay que tener en cuenta que la longitud de las plumas de la cabeza en los ejemplares sin moña es de gran importancia porque constituye la base para poder obtener unas moñas de calidad.
            Un defecto bastante común es el constituido por las plumas superiores del surco retrocular levantadas hacia arriba y formando una especie de cresta bilateral que se prolonga hasta la nuca.  Trazas de esto se ven en algunos Rizados del Norte macho cuya nuca aparece entonces “afilada”.
 
            En el Paduano, por el mayor volumen de la cabeza y por el mayor desarrollo de estas dos crestas, aparecen a los dos lados de la nuca un doble mechón de plumas que recuerda a las “orejas” del Faisán macho.
            En un ejemplar moñudo que tenga genéticamente el defecto mencionado, la moña se levanta inevitablemente a ambos lados de la cabeza y parece triangular en lugar de oval. También se favorece la calvicie de la nuca.
            El desarrollo de las crestas laterales es una característica del Parisien cuya cabeza obtiene de ellas una indudable ventaja.
            Cabeza y cuello deben ser más grandes que el Rizado del Norte, tanto que confrontando un Paduano antes de la primera muda, que todavía no tiene collar, con un Rizado del Norte, tal diferencia debe ser la primera cosa que salte a la vista.
            Para equiparar a los canarios de cabeza lisa con los de cabeza moñuda impecable, la cabeza pequeña, similar a la del Rizado del Norte, o con crestas pronunciadas, o con una franja en su solo lado, tendrá una penalización de 3 puntos que se sumarán a la eventual penalización que pudiese tener por el collar.
            El cuello debe verse claramente, en el sentido que debe tener una cierta longitud y destacarse claramente del collar que está en la parte baja del cuello.
Cuello claramente visible 
El collar debe ser siempre bajo, es decir, al nivel del pliegue del ala, y no tan alto que cubra la región de las mejillas, que deben estar lisas, sin favoritos.
 
Favoritos que se insinuan  

            Todo lo dicho anteriormente exige que el juez preste mucha atención sobre la diferencia que debe existir entre las mejillas lisas y el collar bajo en el Paduano, respecto al Frisé Parisien que debe tener las mejillas cubiertas por los favoritos y el collar alto, originado en su mayor parte en el pterilo de la cabeza. El collar del Paduano está originado por los pterilo ventral y dorsal.
            Si el collar se presenta solo en la región anterior el juez valorará la penalización que no debe ser superior a un punto.
 
Ejemplar sin collar.
            La ausencia total del collar supondrá la pérdida de los 5 puntos asignados a este apartado y el ejemplar no podrá recibir ningún premio de honor.

ALAS. 5 puntos. Regulares (completas de plumas, normalmente desarrolladas e imbricadas), bien llevadas (que no se crucen ni que cuelguen)
            En esta raza no es raro que las alas aparezcan cruzadas bien debido a un defecto estable, o a la excitación del momento (sobre todo en los machos). Hay que tener un poco de paciencia para saber cuál es la causa de verdad. En el primer caso la penalización es normalmente de un punto, en el segundo, si se observa durante el enjuiciamiento que la posición es la adecuada no hay ninguna penalización. Si solo hay un ala que está en la posición adecuada mientras la otra está caída, casi seguro que se trata de una postura debida a una lesión anterior, con lo que el canario está excluido del enjuiciamiento. Lo mismo ocurre si claramente se observa la falta de plumas de vuelo (rémiges).

PATAS – 5 Puntos. Con plumaje que deja ¼ de la pata visible. Tarso, dedos y uñas regulares y fuertes.
            La extensión de las articulaciones inferiores debe ser que se haga bien visible cerca de ¼ de la pata entera. Por lo tanto el talón no deberá estar siquiera tocado por las plumas del culotte. 
            Las uñas posteriores con un comienzo de torcido y de doblez serán toleradas; si están claramente dobladas o torcidas perderán un punto. Las uñas anteriores dobladas o plegadas perderán 2 ó 3 puntos.

COLA – 5 Puntos. Derecha, homogénea, completa, proporcionada al cuerpo, con horquillada. Con claras plumas de gallo.
            Este apartado se compone de dos tipos de plumas, ambas nacen del pterilo caudal: las timoneras y las plumas de gallo. Estas últimas deben ser numerosas, no menos de 3 por cada lado, siendo 10 su número máximo, y bien claras en ambos lados. En caso de que falten la puntuación la puntuación se reducirá en 1 punto, y serán 2 puntos si las timoneras no están en orden.

CONDICIÓN GENERAL. 5 puntos. Limpieza, vivacidad, estado de salud.
            Los defectos relativos a este apartado  deben ser siempre decididamente penalizados, porque un canario sucio o con mal estado de salud no se debe exponer.
            Cualquier síntoma de enfermedad implica la descalificación.