miércoles, 19 de abril de 2017

BREVE HISTORIA DEL RIZADO PADOVANO
 
         En los Países Bajos, alrededor de 1700, aparecieron los primeros canarios rizados. De allí surgieron todas las razas de canarios rizados y también de allí procede nuestro Rizado Paduano.  Alrededor de 1930 en Lombardía se hicieron algunos cruces entre canarios rizados que se seleccionaron en determinada dirección y dieron lugar al “Milan-Bianco”. Por desgracia, este canario ha desaparecido.
 
 
           En ese período se crearon algunos cruces con canarios moñudos con el objetivo de crear un canario rizado moñudo. El primero en realizar tales cruces fue el criador Zanovello de Padua. De la ciudad de su creador es de la que recoge el nombre nuestro canario.
 
         Rizado Paduano.
         Hacia 1960 ya estaban fijadas las características de la nueva raza y, con la celebración del Campeonato Mundial de Rotterdam se solicita su reconocimiento a la COM. Tal reconocimiento se produce en 1974 con ocasión del Campeonato Mundial de Antibes. Los problemas para nuestro canario no habían terminado todavía, pues solo se reconoció a los ejemplares con moña y no se hizo lo mismo con los de cabeza lisa. (No se puede emparejar dos sujetos con moña sin obtener muchos ejemplares defectuosos y muchas muertes en el nido y en los embriones)
 
 
          Como consecuencia se descuida la selección de la pareja ideal del Padovano prefiriendo el Milán-blanco como ejemplar no moñudo, con los consiguientes problemas en los rizos secundarios, especialmente en la cabeza y el cuello.
 
         En 1976 la Comisión Técnica oficializó de modo definitivo e inequívoco las características propias de la raza, con la publicación de los nuevos “Criterios de Enjuiciamiento” y con una serie de artículos aparecidos en la revista Italia Ornitológica en 1984.
         Los ejemplares de Cabeza Lisa fueron reconocidos por la COM en 1980, y en 1982 la COM admite todos los colores a concurso.
 
         Hoy podemos considerarnos afortunados en tener una norma bien definida, con una descripción muy detallada en los Criterios de Enjuiciamiento de la FOI (Federación Ornitológica Italiana).
Desafortunadamente, muchos ejemplares muestran una desviación más o menos marcada de esta norma y es el deber de todo buen criador de Paduanos y del Club, de hacer que estas desviaciones sean solamente un paréntesis temporal y desafortunado y no el principio del fin de esta espléndida raza de canarios.
En el 1999 (19 años después del reconocimiento de los ejemplares de cabeza lisa por parte de la COM) gracias a la continua acción de nuestro Club, que ha sido reconocida por la COM la separación de las categorías “Moñuda” y “Cabeza Lisa” en las exposiciones internacionales.
Que hubiese una única categoría para los ejemplares moñudos y de cabeza lisa suponía, de hecho, una penalización para los canarios de cabeza lisa, perpetuando la eterna infravaloración de la importancia de tener un ejemplar ideal para poder obtener buenos ejemplares moñudos.

martes, 21 de marzo de 2017

SITUACIÓN ACTUAL DEL PADUANO
           
            En la página web del Club Italiano del Padovano está este interesante documento que considero de gran utilidad para todos los aficionados a esta raza.
 
El sábado 10/15/2016, en la Exposición Internacional de Caorle (VE) se ha celebrado una reunión entre los miembros del club del Padovano, jueces y criadores, jueces para discutir cuestiones sobre las calificaciones que se dan a los Paduanos en los concursos, los problemas actuales de la raza y la forma de actuar para mejorar la situación, y consecuentemente la raza.
El Presidente de la Comisión Técnica Nacional. Sr. Giuseppe Corsa admitió el no cumplimiento de los criterios de enjuiciamiento que se dan a estos canarios. Reconoce que conseguir una mayor homogeneidad de opiniones para los enjuiciamientos no es nada sencillo y expresó la esperanza para el futuro. Se observó que, por desgracia, muchos jueces tienen en cuenta para enjuiciar su personal estándar del Padovano y nada ni nadie, por desgracia, la cambiará pues está profundamente arraigada: la esperanza está en los nuevos jueces que se están formando.
 
 
El presidente del Club Sr. Angelo Antonello recordó a los jueces presentes en la reunión, que el apartado Cabeza y Cuello en el Paduano, tiene un valor de 20 puntos, pero a lo sumo, durante el juicio, según una encuesta realizada en las exposiciones en las que ha participado, se quita un máximo de 4 puntos a pesar de que estemos en presencia de defectos muy evidentes. A propósito, salió a discusión un Padovano con moña, manchado pizarra con un penacho impactante, levantada en la parte posterior, que no está centrado, pero con un gran plumaje que habían sido juzgados con 89 puntos y que consiguió el segundo lugar.
Recordemos que la cabeza y el copete o moña son las voces más importantes de Padovano. Utilizando las penalizaciones adecuadas hemos demostrado que el sujeto con un -5 -6 en la cabeza y el cuello, en lugar del -4 que le fue asignado, alcanzaría, sin problemas, los 88-87 puntos; ese canario no habría ganado nada y, probablemente, el criador lo habría vendido al negociante que lo habría mandado al Líbano en la primera oportunidad que hubiese tenido, pero si hubiese tenido un premio lo utilizaría como reproductor en la próxima primavera, con todas las consecuencias negativas para la Raza, ya que así se perpetuaría el defecto o defectos en el apartado más importante de cabeza y moña.
 
 
El Presidente Corsa ha puesto de relieve que el plumaje del Padovano que no debe ser como el del Parisien. Desde el club ya dijimos esto y hemos reiterado que el Padovano NO debe emparejarse con el Parisien, cosa que se ha venido haciendo hasta hace pocos años pues los dos son rizados pesados y su tamaño de 18 – 19 cm similar. Ciertamente, que el plumaje nunca ha sido un problema en el Padovano.  Inmediatamente quedó claro en la reunión que hay que penalizar, de manera drástica, los Padovanos claramente cruzados con el Parisien, como, por desgracia, en los últimos años han hecho muchos criadores; se han visto como muy correctas las sanciones decididas en septiembre de 2015 por la Comisión Técnica Nacional para aquellos canarios que muestran signos visibles de apareamiento con otras razas. Y aquí otra vez se vuelve a recordar y a decir que el Padovano NO es un rizado del Norte con moña.
 
 
Pasando a otro tema se habló sobre el Collarín como nota característica de la raza, y se recordó que, según el estándar, no debe estar muy desarrollado en la parte posterior porque puede interferir con la moña. Se recuerda que el cuello del Padovano no tiene nada que ver con el Parisien. El collar del Padovano es una característica que distingue esta raza. Ningún otro canario rizado tiene el collarino con la forma del collarino del Padovano y menos el Parisién. Los cuellos que se ven actualmente en la mayoría de los Padovanos son demasiado altos, y eso que desde el Club venimos trabajando en este aspecto desde que se fundó. En aquel momento los collarines eran muy grandes y teníamos la esperanza de que en pocos años íbamos a ser capaces de hacerlos más pequeños, tal como exige el estándar, y junto a esto resolver algunas cuestiones relacionadas con la moña, que se pudieron resolver, aunque no  fue fácil. En Reggio Emilia, en el 2015, se expuso un Padovano con un collarín perfecto tanto en altura como en forma; pero este tipo de collarines siguen siendo muy raros en la actualidad, aunque también son una prueba de que se puede conseguir lo que está establecido en el estándar. También se recordó a los jueces que ningún canario puede obtener una puntuación de 90 puntos si está desprovisto de este rizo secundario.
 
 
         El club también se ha hecho responsable para aclarar cualquier malentendido de que las uñas retorcidas, especialmente la trasera, no son una clara señal de cruzamiento con el Rizado de París, pues esta característica se da en todas las razas rizadas de talla media y grande. Hay canarios Rizados del Norte, adultos o no, que tienen las uñas traseras retorcidas y no podemos decir que son el resultado de cruzamientos con los parisinos. Esos canarios deben ser penalizados, pero todo termina ahí. Esa característica no es signo de cruzamiento, como algunos jueces afirman.
         Nunca nos cansaremos de proponer estas reuniones. Solo sacando a la luz los problemas, hablando y confrontando ideas se pueden solucionar. Ser criador no es sinónimo de competencia en la raza, así como ser juez no es sinónimo de infalibilidad en todas las razas; la reunión de las partes y la cooperación mutua supone el futuro mejoramiento de la raza.
         El Padovano, por el número y características de los rizos secundarios, no es un canario fácil de enjuiciar. Se deben tener en cuenta muchas características, algunas de ellas secundarias y que puede parecer que no son importantes. Un mal enjuiciamiento a veces supone tirar por tierra los resultados de un año de trabajo por parte del criador.
 
 
         Hemos reiterado al Presidente de la Comisión Técnica Nacional que los jueces, con su trabajo, pueden dirigir hacia una selección razonable de la raza a los criadores. Un criador que recibe una buena puntuación con un Padovano manifiestamente carente de las características adecuadas en la cabeza y en el cuello, lo pondrá a criar por la alta puntuación recibida, con el resultado de no mejorar la raza, sino de empeorarla. Esto es algo que conviene tratar más extensamente y no dejarlo pasar por alto.  Muchos criadores forman sus parejas teniendo en cuenta los puntos sacados por sus ejemplares en los concursos, pero muchas veces los resultados no son los esperados pues los canarios no están bien juzgados. Este es un tema tabú sobre el que se prefiere no hablar. Hay canarios de 89 ó 90 puntos que no son adecuados para la reproducción debido a su cabeza o a su cuello, ya que en caso de utilizarlos no se mejora la raza. Esto vale para todas las razas, piénsese, por ejemplo, en la talla del Meringher. La mejora de las razas de canarios, sin excepción, también pasa por los jueces.
         También queremos señalar que los aspirantes a jueces presentes en la reunión, con una excepción, no han hablado nada sobre los temas tratados, sin dar su contribución constructiva a lo que se estaba debatiendo. Ellos solo se hicieron notar cuando pidieron el certificado de participación.
         Después de tantos años, necesariamente, debíamos llegar a conclusiones concretas. En Caorle, al igual que las reuniones de los últimos años, hemos intentado pasar de la teoría, por muy buenas que sean las palabras, a los hechos concretos. La experiencia, sin embargo, enseña que es muy difícil conseguirlo.
El Club del Rizado Paduano.


jueves, 9 de febrero de 2017

FOTOS de FRISÉ PARISIEN
¿Cuál elegir y por qué?

 


             Supongamos un criador de Frisé Parisien que tuviese que elegir entre estos canarios, alguno para incorporar a su criadero. Veamos cuales pueden ser las razones que nos podría dar a favor y en contra de los diversos ejemplares.
            En un primer vistazo todos los ejemplares tienen un buen volumen de plumas y numerosos rizos.
 Quizá este es el que presenta unos rizos más abundantes y mejor definidos. Para mi gusto este canario tiene una pega, y es la posición. Este canario tiene la posición de rana que desmerece totalmente en una raza tan elegante y majestuosa como el Frisé.
 

 En este se ve volumen de pluma y rizos, pero no están aparentemente claros y diferenciados unos de otros. Por la foto se diría que es un canario con volumen de plumas y de rizos pero totalmente desordenados.
 
 Este tiene unas magníficas aletas y una buena cabeza, pero el volumen de los rizos decae en la parte inferior del cuerpo. Le veo como desequilibrado entre la parte superior y la inferior
 
 A este canario le veo con buenos rizos, abundante plumaje y buena posición. Lo que veo es que no tiene rizos en la cabeza, lo que es un grave inconveniente en los Fisés.
 
 Por lo que veo este es el mejor canario. Posición erguida, lo que le da un aspecto altivo y orgulloso. Buenos rizos en la cabeza y en el resto del cuerpo y buen volumen de plumas.
            Definitivamente descartaría el canario blanco pues la falta de definición de los rizos es una falta grave en un Frisé Parisien.




jueves, 22 de diciembre de 2016

EL CANARIO GIGANTE ITALIANO
Sauro Cané.  Secrétario del Club AGI


La cria de los canarios es un hobby maravilloso y agotador al mismo tiempo.

Es maravilloso ver el nacimiento de una nueva vida  y ver crecer a los polluelos con el cuidado con el que los padres los tratan.
Es agotador debido a que absorbe totalmente todo nuestro tiempo libre, particularmente durante el periodo de reproducción. No hay tiempo para otras distracciones o pasatiempos y a menudo crea tensiones dentro de nuestra propia familia.
Lo que estoy diciendo no es nada nuevo para los aficionados que ya llevan algunos años con esta pasión. Criar el Rizado Gigante Italiano (AGI = Arricciato Gigante Italiano) aporta una variante positiva y es la imprevisibilidad absoluta del resultado final.


Los resultados de la cría no pueden esperarse tal como ocurre en la mayoría de las razas. He criado también canarios rojo mosaico, Rizados del Sur y del Norte y sé lo difícil que es obtener campeones. Pero también sé que de excelentes reproductores se obtienen excelentes ejemplares.
No es posible predecir los resultados con el AGI. De una pareja de campeones posiblemente saldrán buenos ejemplares pero no hay ninguna certeza de que los hijos sean campeones. Ocurre con frecuencia que de una pareja formada en el último momento porque uno de los ejemplares previstos ha fallado por enfermedad o cualquier otra causa y que ha sido sustituido por otro que hemos encontrado casi por casualidad, nacen ejemplares que son excepcionales.


De la importancia de emparejar ejemplares con una genealogía reconocida.
Hay que procurar emparejar ejemplares que sean de una línea de mucha calidad que provenga de un criadero en el que se haya realizado un rigurosa selección desde hace años. Emparejar buenos ejemplares provenientes de un criadero cualquiera (no necesariamente malo) que no está estabilizado por la selección genética, producirán unos resultados a menudo decepcionantes, mientras que unos ejemplares de tipo medio para las exposiciones, pero de una buena genealogía pueden dar verdaderos campeones. 


Muy frecuentemente los canarios de razas grandes (por su talla) no son campeones en sentido estricto del término, pero son portadores de algunas de las características típicas de la raza: cabeza, colocación y dimensiones de los rizos, talla,…Hay que acoplar según la técnica de la compensación, es decir, los defectos del macho tienen que ser compensados por las buenas cualidades de la hembra y viceversa. Con esta  técnica casi seguro que se obtienen resultados satisfactorios. No hay que olvidar que la genética no da una certeza matemática pues en estas razas trabajamos con caracteres hereditarios cuantitativos y casi siempre multifactoriales.


Es indudable que una de las características más buscadas por los criadores de la raza AGI es la “cabeza y el capuchón”. Algunos han buscado y buscan la manera de estabilizar esta característica en toda la descendencia emparejando “Capuchón X Capuchón” Basándonos en la experiencia de numerosos criadores llegamos a la conclusión que este cruce es arriesgado porque aunque aumentamos las posibilidades de tener “capuchones llenos o completos” se corre el riesgo de reducir el tamaño de la cabeza que debe ser grande y redonda. Otra consideración que hay que tener en cuenta es que en el estándar se dice “cabeza con capuchón y sus variantes”, es decir, no solamente es válido el capuchón.. Desde el punto de vista simplemente estético esto supone que algunos ejemplares son de una belleza y una originalidad única.


La característica de la variabilidad.
Con el fin de clarificar el concepto pensemos en tres ejemplares que han obtenido en la misma competición 93 puntos cada uno. Si se les compara veremos que tienen las condiciones requeridas para obtener tan alta puntuación pero que son diferentes el uno del otro. Cada característica puede ser definida como única, ya que se puede expresar de diferentes maneras.

martes, 22 de noviembre de 2016

RIZADO DE PARÍS
Fotos Comentadas
La primera impresión es que se trata de un buen ejemplar. Todo el pecho es muy voluminoso y llega hasta el abdomen. Hay unas buenas plumas de gallo, perfectamente visibles. La uña del dedo posterior tiene una acusada forma de sacacorchos. La aleta no se ve bien  dada la posición del canario, así como los rizos de la espalda. En la cabeza hay buenos rizos así como en el cuello, formando un babero bien realzado. La única pega que veo en esta foto es el ala demasiado levantada.

Esta foto sirve perfectamente de contraste con la anterior. El rizo del pecho es voluminoso pero hay un hueco perfectamente visible por debajo de él; no hay una línea continua entre los rizos del pecho y el abdomen. Este canario se parece más a un Rizado Paduano que a un Rizado de París.  La espalda parece amplia y extensa. La cabeza y el cuello tienen rizos adecuados y la aleta es bien visible, aunque su colocación me parece un poco baja. Plumas de gallo no son visibles en esta foto. Dudo de la pureza de raza de este ejemplar.


El ejemplar, tal como se ve en la foto, es de baja calidad. En la cabeza no se ven rizos aunque sí que está marcado el collarín. El pecho parece poco voluminoso y poco extenso. Las aletas son poco visibles y poco señaladas. El plumaje de este canario parece muy desordenado. Pudiera ser que se le haya cogido con la mano para hacerle la foto sin dar tiempo a que se coloque el plumaje.

Esta foto es la de un magnífico ejemplar. Obsérvese la amplia línea exterior que va desde el cuello por el pecho hasta el abdomen. Los rizos del pecho son amplios y voluminosos. Las plumas de gallo también son muy abundantes y largas. Las plumas de la parte inferior de los flancos también son muy abundantes. A la cabeza y al cuello no se le puede poner ninguna pega. Los rizos de la espalda asoman claramente. La aleta no es visible. Las alas están bien adheridas al cuerpo y la posición erguida le da prestancia al canario.

miércoles, 12 de octubre de 2016

FOTOS COMENTADAS
FIORINO
  

Por lo que se ve en la foto, este es un magnífico ejemplar. La moña está bien adherida a la cabeza. Tiene un cuello largo y limpio, sin trazas de rizos. La zona de rizos está bien delimitada y los rizos son abundantes y voluminosos. El abdomen también está limpio, sin señales de rizos. De la talla no puedo decir nada. Lo dicho: lo que se ve es de un estupendo ejemplar.


 La posición de este canario no es tan erguida como la de la foto anterior. No sé si será debido a eso, o a que en realidad lo tiene así, el cuello es corto; o lo que es lo mismo: los rizos suben más altos. La zona de los rizos está bien delimitada y parecen voluminosos. Parece que el abdomen tiene abundancia de plumas, lo cual no es deseable. La punta de las alas está separada del cuerpo con lo que se rompe la línea de la espalda.



La moña de este ejemplar parece buena: en la parte delantera llega al pico y al borde superior del ojo. El cuello es muy corto, los rizos del pecho y de la espalda llegan muy arriba, lo que no es deseable. Los rizos de la espalda parecen escasos en la parte que se ve. Los del pecho son abundantes pero parecen desordenados. Le falta la aleta izquierda lo que es un defecto gravísimo; a lo mejor la tiene caída lo que también supone un grave defecto. Este Fiorino es un canario de baja calidad.


En esta foto vemos un canario con una buena moña bien adherida a la cabeza. Los rizos de la espalda no son bien visibles por lo que no me atrevo a opinar sobre ellos. La aleta es muy buena: amplia y bien levantada. Los rizos del pecho escasos y muy altos, y consiguientemente el cuello es muy corto, lo que quita al pájaro porte y elegancia.

miércoles, 8 de junio de 2016

MEHRINGER – FOTOS COMENTADAS

  
          Hay que recordar que la talla de estos canarios es fundamental. El Mehringer es un Rizado de París en pequeño. Lógicamente no se puede apreciar bien la talla del canario con una foto. En esta foto y en las que siguen los canarios no tienen una gran talla pues su cola no continúa mucho por debajo del posadero; la cola, lógicamente está en función de la talla del canario.
             A primera vista se ve un canario con rizos voluminosos. La cabeza tiene muchos rizos. La aleta es poderosa y amplia. Los rizos de la espalda son visibles aunque no se puede valorar ni su simetría ni extensión y el pecho es muy amplio y voluminoso, pero… las plumas que se ven en el vientre se parecen mucho a las del Paduano, no son una prolongación de los rizos del pecho que van disminuyendo poco a poco. Ha sido muy tentador cruzar Mehringer con Paduanos de pequeña talla para disminuir ésta y aumentar el volumen de los rizos.
            Un ala se ve demasiado cruzada y la cola está muy ahorquillada. Pero estos defectos hay que considerarlos como defectos menores.



          
  Este canario tiene una buena cabeza con abundancia de rizos: casco, patillas y collarín.
 Los rizos de la espalda no parece que sean abundantes, pues apenas sobresalen de la línea de las alas.
El pecho tiene rizos abundantes y voluminosos pero termina muy alto de una manera un tanto brusca; debía continuar disminuyendo gradualmente hasta las patas, tal como se ve en la última fotografía. Esas plumas que sobresalen entre las patas hacia afuera recuerdan vagamente a las del Paduano. Se ven bien las plumas de gallo.
La aleta está demasiado baja y demasiado horizontal, lo ideal es que nazca más alta y se curve ligeramente hacia arriba.



Todo lo que se ve en este ejemplar es de calidad.
 Las aletas son voluminosas, simétricas y bien levantadas.
El pecho es amplio y bien cerrado y parece que baja bien hasta el abdomen. La cabeza tiene amplios y numerosos rizos bien destacados.
 Lo único que no está bien en este canario es la cola, que está demasiado abierta; pero eso es un defecto que podemos considerar menor.



 La primera impresión que se recibe de este canario es la de un ejemplar de alta calidad.
 El tamaño no parece muy grande porque la cola es corta; cola que está abierta en forma de cola de pez, lo que no es deseable.
 Lo que podemos apreciar de los rizos de la espalda es que son voluminosos y abundantes.
La aleta no es bien visible dada la posición del canario y de las letras que hay en la  foto.
 El pecho y el abdomen son magníficos; en este ejemplar se ve perfectamente como el pecho desciende gradualmente hasta el abdomen, sin que haya saltos ni huecos de ninguna clase.
En la cabeza se nota perfectamente el collarín, pero en general no tiene tantos rizos como los canarios de las otras fotos., aunque por atrás parece asomar un rizo levantado.