martes, 26 de septiembre de 2017


PAREJAS DE RIZADO DEL NORTE
 
No se pueden esperar magníficos resultados de esta pareja. Los rizos del pecho parece que están bien en ambos ejemplares, así como las aletas o flancos. El ejemplar blanco tiene el pecho menos voluminoso que el amarillo, pero este lo compensa. El blanco tiene rizos (o plumaje abundante) en la base de la cabeza; el amarillo tiene el cuello liso pero muy corto. Posiblemente las crías tengan el cuello corto y con algunos rizos con lo que se continuará perpetuando este defecto. Del resto de características no puedo hablar porque no son visibles en la fotografía.


           En esta pareja hay cualidades que se refuerzan y defectos que se compensan. Las aletas están bien en ambos ejemplares, así como los rizos del pecho. La cola totalmente correcta del canario de la izquierda compensa la cola abierta del de la derecha. A la inversa ocurre con la cabeza y el cuello. El exceso de pluma o pequeños rizos del canario amarillo se compensan con la limpieza de la cabeza y el cuello del ejemplar pintado. Lo más probable es que con este emparejamiento se consoliden los rizos del pecho y los flancos y se obtengan ejemplares que tengan una buena cola y una cabeza y cuello de calidad aceptable.  

         Esta pareja tiene sus pros y sus contras. El canario de la izquierda tiene un pecho o jabot voluminoso pero muy alto. El de la izquierda compensa ese defecto con un cuello largo y limpio. Las aletas del de la izquierda parecen buenas, las del ejemplar de la derecha parecen escasas y mal colocadas, aunque están bien definidas y son simétricas.
         Lo que menos me gusta es ese rizo en el vientre que tiene el canario de la derecha. ¿Es del vientre o es un trozo de aleta que ha crecido en una dirección incorrecta?  A este ejemplar hay que echarle con un ejemplar que tenga ni asomo de ese defecto; tiene que tener un vientre totalmente limpio. Si el ejemplar de la izquierda cumple ese requisito el emparejamiento está correctamente hecho.  

            Los dos ejemplares de esta pareja son magníficos. Lo lógico es que sus hijos conserven sus buenas características. Este es un buen ejemplo de emparejar el mejor con el mejor. Los flancos o aletas y los rizos del pecho son muy buenos en ambos ejemplares. La cabeza y el cuello son de una gran calidad. Según lo que se ve en ambas fotografías es un emparejamiento ideal.

miércoles, 12 de julio de 2017

BREVE HISTORIA DEL RIZADO PADOVANO
2ª parte. Artículo traducido de Italia Ornitológica
 
 
         SELECCIÓN ORIGINAL.
 Algunos dicen que el Padovano se ha obtenido de la selección de los cruces entre canarios rizados (Milán-blanco) con canarios ingleses moñudos (Lancashire, Crest, Norwich moñudo). Por desgracia, la mayoría de los criadores de canarios, incluso el digno Zanovello, nunca divulgaron como realizaron la selección de sus canarios. Según algunos la selección del Padovano siguió el siguiente proceso: Macho Lancashire coppy x Milanbianco gigante para introducir la moña. De ese cruce un 50% de los hijos sale con moña que, sin embargo, tenía el defecto, transmitida desde el Lancashire, de presentar sólo la moña en la parte delantera, a continuación, se decidió realizar también cruzamientos con el Crest. Presumiblemente los cruces que se llevaron a cabo fueron los siguientes: los mestizos moñudos obtenidos con el acoplamiento de Milán-blanco x Lancashire se acoplaron con el Crest bred (Crest sin moña), mientras el Crest (con moña) se emparejó con mestizos sin moña. Inicialmente se seleccionaron los mejores ejemplares blancos con moña de color pizarra y, en algunos casos, incluso las puntas de las alas del mismo color. La misma selección se realizó con los canarios sin moña, que tenían la misma característica del color pizarra en la cabeza.
 
 
Los primeros años de divulgación de esta raza fueron muy difíciles porque al no estar reconocido el Paduano de cabeza lisa (y por lo tanto era de escaso valor comercial), se utilizaba como pareja ideal para el Paduano moñudo el Milanbianco con grave riesgo para fijar las características propias de la raza. Algunos viejos criadores aseguran que en la selección del Paduano se utilizó el canario Picard, pero hasta ahora no conocemos a ningún autor que haya confirmado tales emparejamientos. El Picard (originario de la Picardía: región francesa limítrofe con Holanda) eran como los Parisinos pero con plumaje más escaso y áspero, pero vivos y erguidos. Eran canarios rústicos y buenos reproductores y se utilizaron para reforzar ciertas cepas de parisinos, y quien sabe, tal vez de Paduanos. Por desgracia este canario desapareció poco a poco (en Italia esto sucedió alrededor de 1960).
 
 RECREAR EL PADOVANO
         Algunos autores sostienen que recrear el Paduano es bastante sencillo, al menos desde el punto de vista teórico, porque se parte de la base que ya se conoce perfectamente lo que se quiere obtener.
         Para los creadores de una raza es extremadamente laborioso trabajar con los canarios sin tener un punto de llegada preciso y bien determinado, cosa que no ocurre con el Paduano que ya tiene un estándar muy bien definido. Por desgracia, ya no podemos utilizar la Milán-blanco, y aunque la genética ha hecho enormes progresos, estos no se han difundido suficientemente entre los criadores de canarios.
         Según el profesor De Baseggio, para recrear de nuevo el Padovano de puede acoplar un Parisien no excesivamente rizado y que no sea inferior a 18 cm con el mestizo que resulta de cruzar un Crest y un Yorkshire. Tal mestizo debe tener la posición erguida del York y la moña del Crest.
 
 
         El objetivo de introducir el York es la de incorporar principalmente la posición erguida del canario. Característica fundamental del Paduano. Para evitar que los ejemplares sean pequeños se tiene que elegir un Crest lo más largo posible, con plumaje largo y, fundamental, con moña perfecta, con plumas de gallo y posición lo más erguida posible. El York debe ser nevado con plumaje largo y abundante, aunque esté descompuesto, con talla cercana a los 18 cm., robusto, con cabeza grande y provista de cejas.
         Los mestizos seleccionados del cruce entre York y Crest deben ser de gran talla, posición erguida y sobre todo moña perfecta. Los cruces obtenidos de los anteriores y del Parisien se deben seleccionar posteriormente hasta llegar a las características del Paduano. (Atención a los rizos inadecuados de la cabeza y del cuello procedentes del Parisien). La introducción del Rizado del Norte en la selección puede favorecer la creación de las plumas abdominales (stacco abdominal) propio del Paduano. Siempre según el mismo autor, las plumas de la moña deben ser  largas, delgadas y flexibles, a diferencia de las del Crest: anchas y abundantes, perfectamente centradas en el vértice de la cabeza. En la parte anterior las plumas deben cubrir el ojo y en la posterior deben unirse al cuello sin crear discontinuidad, y sin rizos impropios como por ejemplo los famosos cuernos.
         Tanto en los ejemplares de cabeza lisa como en los moñudos, la cabeza debe ser bien redonda, grande y amplia. Por tanto deben evitarse las cabezas planas y alargadas hacia el pico.  Surge ahora el viejo problema de la importancia de la selección de los ejemplares de cabeza lisa. En principio no se le dio importancia a dichos ejemplares, como si fuera posible obtener ejemplares moñudos sin la participación de los cabezas lisas.
 
 
         Es fundamental, por tanto, poder disponer de óptimos ejemplares de cabeza lisa si se quiere que la selección mejore o, cuando menos, que no empeore. El cabeza lisa debe ser grande, con plumaje ancho y abundante, con cejas claramente marcadas de forma que cubran parte del ojo haciéndole parecer más pequeño de lo que es en realidad. La cabeza y el cuello deben carecer de cualquier rizo impropio. En particular no deben tener la famosa “crestina” presente en la zona de la sien, tendiendo a levantar la moña en la parte posterior y o crear los antiestéticos “cuernos” que se ven en algunos ejemplares.


miércoles, 19 de abril de 2017

BREVE HISTORIA DEL RIZADO PADOVANO
 
         En los Países Bajos, alrededor de 1700, aparecieron los primeros canarios rizados. De allí surgieron todas las razas de canarios rizados y también de allí procede nuestro Rizado Paduano.  Alrededor de 1930 en Lombardía se hicieron algunos cruces entre canarios rizados que se seleccionaron en determinada dirección y dieron lugar al “Milan-Bianco”. Por desgracia, este canario ha desaparecido.
 
 
           En ese período se crearon algunos cruces con canarios moñudos con el objetivo de crear un canario rizado moñudo. El primero en realizar tales cruces fue el criador Zanovello de Padua. De la ciudad de su creador es de la que recoge el nombre nuestro canario.
 
         Rizado Paduano.
         Hacia 1960 ya estaban fijadas las características de la nueva raza y, con la celebración del Campeonato Mundial de Rotterdam se solicita su reconocimiento a la COM. Tal reconocimiento se produce en 1974 con ocasión del Campeonato Mundial de Antibes. Los problemas para nuestro canario no habían terminado todavía, pues solo se reconoció a los ejemplares con moña y no se hizo lo mismo con los de cabeza lisa. (No se puede emparejar dos sujetos con moña sin obtener muchos ejemplares defectuosos y muchas muertes en el nido y en los embriones)
 
 
          Como consecuencia se descuida la selección de la pareja ideal del Padovano prefiriendo el Milán-blanco como ejemplar no moñudo, con los consiguientes problemas en los rizos secundarios, especialmente en la cabeza y el cuello.
 
         En 1976 la Comisión Técnica oficializó de modo definitivo e inequívoco las características propias de la raza, con la publicación de los nuevos “Criterios de Enjuiciamiento” y con una serie de artículos aparecidos en la revista Italia Ornitológica en 1984.
         Los ejemplares de Cabeza Lisa fueron reconocidos por la COM en 1980, y en 1982 la COM admite todos los colores a concurso.
 
         Hoy podemos considerarnos afortunados en tener una norma bien definida, con una descripción muy detallada en los Criterios de Enjuiciamiento de la FOI (Federación Ornitológica Italiana).
Desafortunadamente, muchos ejemplares muestran una desviación más o menos marcada de esta norma y es el deber de todo buen criador de Paduanos y del Club, de hacer que estas desviaciones sean solamente un paréntesis temporal y desafortunado y no el principio del fin de esta espléndida raza de canarios.
En el 1999 (19 años después del reconocimiento de los ejemplares de cabeza lisa por parte de la COM) gracias a la continua acción de nuestro Club, que ha sido reconocida por la COM la separación de las categorías “Moñuda” y “Cabeza Lisa” en las exposiciones internacionales.
Que hubiese una única categoría para los ejemplares moñudos y de cabeza lisa suponía, de hecho, una penalización para los canarios de cabeza lisa, perpetuando la eterna infravaloración de la importancia de tener un ejemplar ideal para poder obtener buenos ejemplares moñudos.

martes, 21 de marzo de 2017

SITUACIÓN ACTUAL DEL PADUANO
           
            En la página web del Club Italiano del Padovano está este interesante documento que considero de gran utilidad para todos los aficionados a esta raza.
 
El sábado 10/15/2016, en la Exposición Internacional de Caorle (VE) se ha celebrado una reunión entre los miembros del club del Padovano, jueces y criadores, jueces para discutir cuestiones sobre las calificaciones que se dan a los Paduanos en los concursos, los problemas actuales de la raza y la forma de actuar para mejorar la situación, y consecuentemente la raza.
El Presidente de la Comisión Técnica Nacional. Sr. Giuseppe Corsa admitió el no cumplimiento de los criterios de enjuiciamiento que se dan a estos canarios. Reconoce que conseguir una mayor homogeneidad de opiniones para los enjuiciamientos no es nada sencillo y expresó la esperanza para el futuro. Se observó que, por desgracia, muchos jueces tienen en cuenta para enjuiciar su personal estándar del Padovano y nada ni nadie, por desgracia, la cambiará pues está profundamente arraigada: la esperanza está en los nuevos jueces que se están formando.
 
 
El presidente del Club Sr. Angelo Antonello recordó a los jueces presentes en la reunión, que el apartado Cabeza y Cuello en el Paduano, tiene un valor de 20 puntos, pero a lo sumo, durante el juicio, según una encuesta realizada en las exposiciones en las que ha participado, se quita un máximo de 4 puntos a pesar de que estemos en presencia de defectos muy evidentes. A propósito, salió a discusión un Padovano con moña, manchado pizarra con un penacho impactante, levantada en la parte posterior, que no está centrado, pero con un gran plumaje que habían sido juzgados con 89 puntos y que consiguió el segundo lugar.
Recordemos que la cabeza y el copete o moña son las voces más importantes de Padovano. Utilizando las penalizaciones adecuadas hemos demostrado que el sujeto con un -5 -6 en la cabeza y el cuello, en lugar del -4 que le fue asignado, alcanzaría, sin problemas, los 88-87 puntos; ese canario no habría ganado nada y, probablemente, el criador lo habría vendido al negociante que lo habría mandado al Líbano en la primera oportunidad que hubiese tenido, pero si hubiese tenido un premio lo utilizaría como reproductor en la próxima primavera, con todas las consecuencias negativas para la Raza, ya que así se perpetuaría el defecto o defectos en el apartado más importante de cabeza y moña.
 
 
El Presidente Corsa ha puesto de relieve que el plumaje del Padovano que no debe ser como el del Parisien. Desde el club ya dijimos esto y hemos reiterado que el Padovano NO debe emparejarse con el Parisien, cosa que se ha venido haciendo hasta hace pocos años pues los dos son rizados pesados y su tamaño de 18 – 19 cm similar. Ciertamente, que el plumaje nunca ha sido un problema en el Padovano.  Inmediatamente quedó claro en la reunión que hay que penalizar, de manera drástica, los Padovanos claramente cruzados con el Parisien, como, por desgracia, en los últimos años han hecho muchos criadores; se han visto como muy correctas las sanciones decididas en septiembre de 2015 por la Comisión Técnica Nacional para aquellos canarios que muestran signos visibles de apareamiento con otras razas. Y aquí otra vez se vuelve a recordar y a decir que el Padovano NO es un rizado del Norte con moña.
 
 
Pasando a otro tema se habló sobre el Collarín como nota característica de la raza, y se recordó que, según el estándar, no debe estar muy desarrollado en la parte posterior porque puede interferir con la moña. Se recuerda que el cuello del Padovano no tiene nada que ver con el Parisien. El collar del Padovano es una característica que distingue esta raza. Ningún otro canario rizado tiene el collarino con la forma del collarino del Padovano y menos el Parisién. Los cuellos que se ven actualmente en la mayoría de los Padovanos son demasiado altos, y eso que desde el Club venimos trabajando en este aspecto desde que se fundó. En aquel momento los collarines eran muy grandes y teníamos la esperanza de que en pocos años íbamos a ser capaces de hacerlos más pequeños, tal como exige el estándar, y junto a esto resolver algunas cuestiones relacionadas con la moña, que se pudieron resolver, aunque no  fue fácil. En Reggio Emilia, en el 2015, se expuso un Padovano con un collarín perfecto tanto en altura como en forma; pero este tipo de collarines siguen siendo muy raros en la actualidad, aunque también son una prueba de que se puede conseguir lo que está establecido en el estándar. También se recordó a los jueces que ningún canario puede obtener una puntuación de 90 puntos si está desprovisto de este rizo secundario.
 
 
         El club también se ha hecho responsable para aclarar cualquier malentendido de que las uñas retorcidas, especialmente la trasera, no son una clara señal de cruzamiento con el Rizado de París, pues esta característica se da en todas las razas rizadas de talla media y grande. Hay canarios Rizados del Norte, adultos o no, que tienen las uñas traseras retorcidas y no podemos decir que son el resultado de cruzamientos con los parisinos. Esos canarios deben ser penalizados, pero todo termina ahí. Esa característica no es signo de cruzamiento, como algunos jueces afirman.
         Nunca nos cansaremos de proponer estas reuniones. Solo sacando a la luz los problemas, hablando y confrontando ideas se pueden solucionar. Ser criador no es sinónimo de competencia en la raza, así como ser juez no es sinónimo de infalibilidad en todas las razas; la reunión de las partes y la cooperación mutua supone el futuro mejoramiento de la raza.
         El Padovano, por el número y características de los rizos secundarios, no es un canario fácil de enjuiciar. Se deben tener en cuenta muchas características, algunas de ellas secundarias y que puede parecer que no son importantes. Un mal enjuiciamiento a veces supone tirar por tierra los resultados de un año de trabajo por parte del criador.
 
 
         Hemos reiterado al Presidente de la Comisión Técnica Nacional que los jueces, con su trabajo, pueden dirigir hacia una selección razonable de la raza a los criadores. Un criador que recibe una buena puntuación con un Padovano manifiestamente carente de las características adecuadas en la cabeza y en el cuello, lo pondrá a criar por la alta puntuación recibida, con el resultado de no mejorar la raza, sino de empeorarla. Esto es algo que conviene tratar más extensamente y no dejarlo pasar por alto.  Muchos criadores forman sus parejas teniendo en cuenta los puntos sacados por sus ejemplares en los concursos, pero muchas veces los resultados no son los esperados pues los canarios no están bien juzgados. Este es un tema tabú sobre el que se prefiere no hablar. Hay canarios de 89 ó 90 puntos que no son adecuados para la reproducción debido a su cabeza o a su cuello, ya que en caso de utilizarlos no se mejora la raza. Esto vale para todas las razas, piénsese, por ejemplo, en la talla del Meringher. La mejora de las razas de canarios, sin excepción, también pasa por los jueces.
         También queremos señalar que los aspirantes a jueces presentes en la reunión, con una excepción, no han hablado nada sobre los temas tratados, sin dar su contribución constructiva a lo que se estaba debatiendo. Ellos solo se hicieron notar cuando pidieron el certificado de participación.
         Después de tantos años, necesariamente, debíamos llegar a conclusiones concretas. En Caorle, al igual que las reuniones de los últimos años, hemos intentado pasar de la teoría, por muy buenas que sean las palabras, a los hechos concretos. La experiencia, sin embargo, enseña que es muy difícil conseguirlo.
El Club del Rizado Paduano.


jueves, 9 de febrero de 2017

FOTOS de FRISÉ PARISIEN
¿Cuál elegir y por qué?

 


             Supongamos un criador de Frisé Parisien que tuviese que elegir entre estos canarios, alguno para incorporar a su criadero. Veamos cuales pueden ser las razones que nos podría dar a favor y en contra de los diversos ejemplares.
            En un primer vistazo todos los ejemplares tienen un buen volumen de plumas y numerosos rizos.
 Quizá este es el que presenta unos rizos más abundantes y mejor definidos. Para mi gusto este canario tiene una pega, y es la posición. Este canario tiene la posición de rana que desmerece totalmente en una raza tan elegante y majestuosa como el Frisé.
 

 En este se ve volumen de pluma y rizos, pero no están aparentemente claros y diferenciados unos de otros. Por la foto se diría que es un canario con volumen de plumas y de rizos pero totalmente desordenados.
 
 Este tiene unas magníficas aletas y una buena cabeza, pero el volumen de los rizos decae en la parte inferior del cuerpo. Le veo como desequilibrado entre la parte superior y la inferior
 
 A este canario le veo con buenos rizos, abundante plumaje y buena posición. Lo que veo es que no tiene rizos en la cabeza, lo que es un grave inconveniente en los Fisés.
 
 Por lo que veo este es el mejor canario. Posición erguida, lo que le da un aspecto altivo y orgulloso. Buenos rizos en la cabeza y en el resto del cuerpo y buen volumen de plumas.
            Definitivamente descartaría el canario blanco pues la falta de definición de los rizos es una falta grave en un Frisé Parisien.




jueves, 22 de diciembre de 2016

EL CANARIO GIGANTE ITALIANO
Sauro Cané.  Secrétario del Club AGI


La cria de los canarios es un hobby maravilloso y agotador al mismo tiempo.

Es maravilloso ver el nacimiento de una nueva vida  y ver crecer a los polluelos con el cuidado con el que los padres los tratan.
Es agotador debido a que absorbe totalmente todo nuestro tiempo libre, particularmente durante el periodo de reproducción. No hay tiempo para otras distracciones o pasatiempos y a menudo crea tensiones dentro de nuestra propia familia.
Lo que estoy diciendo no es nada nuevo para los aficionados que ya llevan algunos años con esta pasión. Criar el Rizado Gigante Italiano (AGI = Arricciato Gigante Italiano) aporta una variante positiva y es la imprevisibilidad absoluta del resultado final.


Los resultados de la cría no pueden esperarse tal como ocurre en la mayoría de las razas. He criado también canarios rojo mosaico, Rizados del Sur y del Norte y sé lo difícil que es obtener campeones. Pero también sé que de excelentes reproductores se obtienen excelentes ejemplares.
No es posible predecir los resultados con el AGI. De una pareja de campeones posiblemente saldrán buenos ejemplares pero no hay ninguna certeza de que los hijos sean campeones. Ocurre con frecuencia que de una pareja formada en el último momento porque uno de los ejemplares previstos ha fallado por enfermedad o cualquier otra causa y que ha sido sustituido por otro que hemos encontrado casi por casualidad, nacen ejemplares que son excepcionales.


De la importancia de emparejar ejemplares con una genealogía reconocida.
Hay que procurar emparejar ejemplares que sean de una línea de mucha calidad que provenga de un criadero en el que se haya realizado un rigurosa selección desde hace años. Emparejar buenos ejemplares provenientes de un criadero cualquiera (no necesariamente malo) que no está estabilizado por la selección genética, producirán unos resultados a menudo decepcionantes, mientras que unos ejemplares de tipo medio para las exposiciones, pero de una buena genealogía pueden dar verdaderos campeones. 


Muy frecuentemente los canarios de razas grandes (por su talla) no son campeones en sentido estricto del término, pero son portadores de algunas de las características típicas de la raza: cabeza, colocación y dimensiones de los rizos, talla,…Hay que acoplar según la técnica de la compensación, es decir, los defectos del macho tienen que ser compensados por las buenas cualidades de la hembra y viceversa. Con esta  técnica casi seguro que se obtienen resultados satisfactorios. No hay que olvidar que la genética no da una certeza matemática pues en estas razas trabajamos con caracteres hereditarios cuantitativos y casi siempre multifactoriales.


Es indudable que una de las características más buscadas por los criadores de la raza AGI es la “cabeza y el capuchón”. Algunos han buscado y buscan la manera de estabilizar esta característica en toda la descendencia emparejando “Capuchón X Capuchón” Basándonos en la experiencia de numerosos criadores llegamos a la conclusión que este cruce es arriesgado porque aunque aumentamos las posibilidades de tener “capuchones llenos o completos” se corre el riesgo de reducir el tamaño de la cabeza que debe ser grande y redonda. Otra consideración que hay que tener en cuenta es que en el estándar se dice “cabeza con capuchón y sus variantes”, es decir, no solamente es válido el capuchón.. Desde el punto de vista simplemente estético esto supone que algunos ejemplares son de una belleza y una originalidad única.


La característica de la variabilidad.
Con el fin de clarificar el concepto pensemos en tres ejemplares que han obtenido en la misma competición 93 puntos cada uno. Si se les compara veremos que tienen las condiciones requeridas para obtener tan alta puntuación pero que son diferentes el uno del otro. Cada característica puede ser definida como única, ya que se puede expresar de diferentes maneras.

martes, 22 de noviembre de 2016

RIZADO DE PARÍS
Fotos Comentadas
La primera impresión es que se trata de un buen ejemplar. Todo el pecho es muy voluminoso y llega hasta el abdomen. Hay unas buenas plumas de gallo, perfectamente visibles. La uña del dedo posterior tiene una acusada forma de sacacorchos. La aleta no se ve bien  dada la posición del canario, así como los rizos de la espalda. En la cabeza hay buenos rizos así como en el cuello, formando un babero bien realzado. La única pega que veo en esta foto es el ala demasiado levantada.

Esta foto sirve perfectamente de contraste con la anterior. El rizo del pecho es voluminoso pero hay un hueco perfectamente visible por debajo de él; no hay una línea continua entre los rizos del pecho y el abdomen. Este canario se parece más a un Rizado Paduano que a un Rizado de París.  La espalda parece amplia y extensa. La cabeza y el cuello tienen rizos adecuados y la aleta es bien visible, aunque su colocación me parece un poco baja. Plumas de gallo no son visibles en esta foto. Dudo de la pureza de raza de este ejemplar.


El ejemplar, tal como se ve en la foto, es de baja calidad. En la cabeza no se ven rizos aunque sí que está marcado el collarín. El pecho parece poco voluminoso y poco extenso. Las aletas son poco visibles y poco señaladas. El plumaje de este canario parece muy desordenado. Pudiera ser que se le haya cogido con la mano para hacerle la foto sin dar tiempo a que se coloque el plumaje.

Esta foto es la de un magnífico ejemplar. Obsérvese la amplia línea exterior que va desde el cuello por el pecho hasta el abdomen. Los rizos del pecho son amplios y voluminosos. Las plumas de gallo también son muy abundantes y largas. Las plumas de la parte inferior de los flancos también son muy abundantes. A la cabeza y al cuello no se le puede poner ninguna pega. Los rizos de la espalda asoman claramente. La aleta no es visible. Las alas están bien adheridas al cuerpo y la posición erguida le da prestancia al canario.