domingo, 19 de abril de 2015

EL RIZADO DEL NORTE

            En este interesante artículo se nos presenta la situación y la problemática del Rizado del Norte en Italia.
 Artículo aparecido en Italia Ornitológica noviembre 2010.
 Bruno Novelli.


            Pocos artículos aparecen en Italia Ornitológica sobre el Rizado del Norte, pero en las exposiciones ornitológicas el número de Rizados del Norte es muy elevado y supera a las demás razas rizadas, aunque el Fiorino va en claro  aumento.
            El Rizado del Norte es un magnífico criador y reproductor. La u capacidad para realizar la incubación y después,  criar bien a los pequeños, es una gran ventaja para cualquiera que quiera iniciarse  en esta afición. Incluso para aquellos que son especialistas en otra raza, el Norte es un paso clave para entender cuáles son las famosas “cinco características” de un rizado,  cuáles deben ser sus rizos  y las diferencias entre ellos, así como debe estar separados de las partes lisas del cuerpo.
            Todos sabemos cosas del Norte, todos sabemos cómo criarlo y enjuiciarlo. Todo esto está tan claro que nadie habla de ello. El club especializado del Norte reivindica la prerrogativa de exaltar y conservar las características, se discute a menudo. Incluso la Comisión Técnica de Postura durante 30 años no ha cambiado ni una coma – desde la primera a la última palabra de los Criterios de Enjuiciamiento – del Rizado del Norte. Parece como si esta raza fuese algo estático, privada de dinamismo, cerrada a cualquier intento de modernizarse y mantener el ritmo de la evolución del tiempo. No obstante, la Comisión Técnica Nacional en los últimos Criterios de Enjuiciamiento  escribió lo siguiente: la quinta edición de los criterios sobre las Razas Rizadas se presenta como un vestido totalmente renovado, bien en la parte tipográfica como en la parte técnica, a la luz de los cambios que han ocurrido en los últimos años debidos a la natural evolución de las razas,…


PARTE RIZADA: ESPALDA, FLANCOS O ALETAS Y JABOT O PECHO - 1978
            Respecto a estos rizos “Los criterios de enjuiciamiento” de 1978 de los Canarios Rizados dice: Los rizos están en 3 zonas: La espalda, los costados y el pecho. LA ESPALDA está formada por abundantes grupos de plumas que comenzando en la parte alta de la espalda caen simétricamente a los lados y están perfectamente repartidos respecto al centro de la espalda, en toda su longitud. Las plumas de los costados (o aletas), largas, suaves y rizadas (levantadas) formando grandes rizos, que se llaman ALETAS Y  son más acentuados en los ejemplares más valiosos. Están situados a ambos lados del cuerpo y se elevan, simétricamente hacia la espalda, para unirse a su punta (al extremo de las plumas de la espalda).
            Los rizos del PECHO están formados por un conjunto de plumas espesas, implantadas en la parte delantera que, partiendo de cada lado, se juntan en el centro simétricamente, con forma de corazón.

PARTE RIZADA: ESPALDA, FLANCOS O ALETAS Y JABOT O PECHO – 2006
            En la última edición (2006) de los Criterios de Enjuiciamiento de los Canarios Rizados la Comisión Técnica entrega la última versión sobre las principales características del Rizado del Norte:
Espalda bien simétrica, abundante, espesa, ancha y extendida por todo el dorso. Debe estar limitada a la parte alta, por lo que no debe extenderse al cuello y a la grupa (parte entre las alas), pues de lo contrario deformaría la zona del rizo que debe aparecer como un rectángulo  bien delimitad. Flancos voluminosos, abundantes y amplios (o grandes), curvados hacia lo alto hasta traspasar el borde de la espalda; por tanto la posición prominente de los mismos (no caída) curvada hacia las alas, casi hasta casi unirse, es una característica de alto valor pues hace que el rizo sea más vistoso.


            Según mi parecer, un Rizado del Norte, puede conseguir el primer premio solo si este rizo es de máxima calidad. El Pecho o Jabot, lleno, simétrico, bien levantado, sin cavidad superior, cerrado por todos lados es semejante a la mitad de una nuez, plantada en medio del pecho, con la mayor convexidad mirando hacia la parte del cuello. Por tanto la vieja expresión Jabot en forma de corazón no debe emplearse porque sugiere la idea de un hueco en la parte superior que pertenece al Rizado del Sur y nos indica recientes o lejanos cruces.
            Me he entretenido en las partes rizadas, que como veremos enseguida, están en claro contraste con la parte lisa del cuerpo de este canario; me veo en la obligación de confirmar que casi todo cuanto se dice sobre las características del Norte puede ser aplicado al resto de los canarios rizados. Casi todos los canarios rizados “ligeros” poseen cerca del 55% de su cuerpo  de partes rizadas y el 45% de partes lisas. Únicamente el Gibber y el Giboso tienen las partes rizadas mucho más reducidas.


 PARTES LISAS: CABEZA Y CUELLO. ABDOMEN.
En el estándar al apartado cabeza y cuello se le atribuye conjuntamente 15 puntos, que son totalmente insuficientes para expresar la importancia de este apartado, por lo tanto se debería elevar a un mínimo de 20 puntos, pues este apartado refleja la parte más típica, más elegante y más expresiva de un Norte; es el primer impacto o primera impresión visual para el juez  o el criador que influirá en su valoración (positiva o negativa) del ejemplar. La cabeza y el cuello se cuidan y se seleccionan mucho: los ojos son grandes, redondos y le confieren fiereza y orgullo cuando adopta una correcta posición. El cuello es liso, robustoy esbelto, no rechoncho (tipo Gloster) sin ningún indicio de rizo llamado corbata o babero. La perfecta armonía entre la cabeza y el cuello puede hacer que se consiga un premio importante. El abdomen, a menudo, es una parte bastante descuidada pues es una parte oculta y no bien visible, pero que debe estar muy bien diferenciada del pecho, y su plumaje debe ser lo más apretado posible, y no ser vaporoso y excesivamente nevado. A menudo algunos rizados del Norte tienen en el abdomen un surco en el medio que recorre el abdomen en toda su longitud y esta característica (realmente de pocos) representa un signo de gran valor que no se encuentra en ningún otro Rizado. En el fantástico Mundial de Piacenza la presencia del Rizado del Norte ha superado el número de los otros rizados con 664 ejemplares, mientras que en Reggio Emilia fue el segundo con 238 ejemplares respecto al estratosférico numero de 550 Gibber.


 En ambas manifestaciones la búsqueda de los tres mejores ejemplares, individuales y equipos, fue una tarea difícil para los jueces, con todos los riesgos de críticas sobre la puntuación de los diversos apartados, por parte de los aficionados  que no consiguieron un premio. Sin embargo, esta considerable presencia en las exposiciones del rizado del Norte es indicativa solo de la facilidad con la que esta raza se reproduce, pero “no es oro todo lo que reluce”, ya que se encuentran frecuentísimos defectos en las características ideales.
            Valoración orientativa sobre las principales deficiencias e imperfecciones encontradas.
            Plumaje: áspero, pobre, más o menos denso, no liso y ajustado en las partes que no tienen rizos, muy suelto en el abdomen como si le hubiese dado un golpe de viento.
            Cabeza: pequeña, plana, con cejas caídas; borde de las plumas de la parte trasera del ojo levantadas, ojos pequeños y ovalados.
            Cuellos: con corbata más o menos señalada que  es una continuidad del jabot; no esbelto, bien señalado  y largo, sino más bien fuerte y corto como el del Gloster.
            Longitud: inferior a 17 cm con formas y proporciones defectuosas acentuadas por una posición de rana, exagerada aún más por una cola que se balancea.


            Jabot y Aletas: la separación entre ambos puede ser más o menos clara por la presencia de una plumosidad exagerada poco apretada; el jabot demasiado desplazado exhibe el característico “golpe de viento”.
            Espalda:  ausente o poco manifiesta, sin simetría, escasa o defectuosa en la separación; esto es un grave defecto porque elimina al plumaje del aspecto de ser abundante y no le hace parecer un grueso “libro abierto”.
            Alas: con las puntas deshilachadas, incompletas (son 10 las primarias y 8 las secundarias), rotas; caídas o que se cruzan.
            Patas: sobre la pata (sobre el muslo)  es visible un grupo ovoidal de plumas esponjosas bien adheridas llamadas “culotes”. Si son muy visibles e cubren más de un tercio del muslo lo alteran y lo hinchan.
            Cola: descompuesta, estropeada, falta de alguna pluma (son 12 timoneras), pero sobre todo la presencia de “plumas de gallo” representa un grave defecto.


jueves, 19 de marzo de 2015

SELECCIÓN DE REPRODUCTORES EN LAS RAZAS RIZADAS QUE NO SON DE POSICIÓN
(Rizado de París, A.G.I, Rizado del Norte, Paduano, etc.)

        Artículo basado en un escrito de José Expósito sobre la selección de canarios de canto Roller y aplicable, con las oportunas modificaciones, a cualquier raza.

Sea cual sea el sistema de cría que utilicemos (cría en línea, cría en consanguinidad estrecha, cría sin ninguna consanguinidad, etc.) la selección de los reproductores es una decisión muy importante. Sin duda es la decisión más trascendental para el futuro de un criadero.
A la hora de seleccionar los reproductores, todo criador elige a los pájaros que cree que le pueden dar los mejores resultados. Hay dos maneras de hacerlo:
        a) Por intuición: El criador, sin tener unos argumentos concretos, intuye que un determinado ejemplar es válido como reproductor.  Muchas veces acierta, pero otras no.
        b) Por valoración: Se consideran diversos apartados de nuestros canarios (aquellos que consideramos importantes para la raza que estamos criando); valoramos y puntuamos  cada unos de esos apartados utilizado unos criterios; sumamos dichos valores y tomamos como reproductores los ejemplares de mayor puntuación.
Considero este segundo método el más apropiado. Pasemos a explicar la manera de llevarlo a cabo con más detalle.

        Dividimos la valoración en dos grandes grupos: valores individuales y valores de familia.
       
        Los valores individuales, se refieren a los que tiene cada ejemplar.
        Cada canario, tanto macho como hembra, se puede considerar  excelente, muy bueno o bueno.  Se considera un canario excelente, muy bueno o bueno aquel que en concursos, o en la valoración de jueces (o aficionados muy expertos) fuera de los concursos,  le han concedido:
Excelente: 91 – 92 puntos o más.
Muy bueno: 89 - 90 puntos
Bueno: 86 - 87- 88 puntos
        Un canario de menos de 86 puntos no debe ser tenido en consideración, ya que como no tiene calidad, difícilmente se la puede trasmitir a sus descendientes.
       
        Los VALORES INDIVIDUALES a tener en cuenta, tanto en el macho como en la hembra, son los siguientes:

        PUNTUACIÓN EN LAS CARACTERÍSTICAS DE LA RAZA.
Excelente (91–92 puntos): (3 puntos)
Muy bueno (89-90 puntos: (2 puntos)
Bueno (86-87-88 puntos): (1 punto)
        A descartar cualquier ejemplar que no obtenga los 86 puntos.
       
        EDAD.
        A medida que los canarios van teniendo más edad, sus cualidades reproductoras van disminuyendo.
Un año (3 puntos)
Dos años (2 puntos)
Tres años o más (1 punto)
        Solamente emplearemos ejemplares de 4 años cuando éstos sean excepcionales y tengan una altísima puntuación, sobre todo en sus descendientes.

        COMPORTAMIENTO EN CRIA.
        Aspecto que está muy descuidado y que es importantísimo. Si nuestros pájaros no son buenos reproductores no tendremos casi descendencia, y tendremos pocos ejemplares entre los que escoger como futuros reproductores.
Excelente criadora (3 puntos)
Muy buena (2 puntos)
Buena criadora (1 puntos)
        Se descartarán todos aquellos ejemplares que sean muy malos criadores: tiran el nido, los huevos, los polluelos; rompen los huevos; son crueles con los polluelos.
        Muchas razas de los canarios rizados son muy malos criadores  y se utilizan nodrizas. En este caso este apartado de comportamiento en cría no se debe tener en cuenta.
        (NOTA: Aunque se utilicen nodrizas se deben poner los huevos de las nodrizas a estos canarios rizados de postura para que incuben y comiencen a dar de comer a sus polluelos. De esta manera no perderán totalmente su instinto reproductor)

        FERTILIDAD
        Este apartado solo es posible valorarlo si tanto el macho como la hembra han tenido varias parejas.
80% de huevos fértiles - 3puntos.
70% de huevos fértiles - 2 puntos.
60% de huevos fértiles - 1 punto.
Menos del 60% de huevos fértiles – 0 puntos o mejor no utilizarlos para la cría.

TOTAL VALORES INDIVIDUALES DEL EJEMPLAR =
        Por muy altos que sean los valores individuales, siempre hay que descartar a los ejemplares enfermizos, que tengan el menor indicio de alguna tara física, sean apáticos o faltos de vigor.

VALORES DE FAMILIA.
        En estos valores se da muchísima importancia a la genética de la familia, que es un reflejo de la genética que puede tener el ejemplar que estamos valorando. Cuanto mejor sean sus ascendientes y descendientes tanto mejor será el ejemplar como reproductor.
       
        FAMILIA
        Se puntuarán todos y cada uno de los siguientes familiares de la misma manera que se han puntuado todos los valores individuales mencionados anteriormente:
PADRE - MADRE – ABUELO PATERNO – ABUELO MATERNO – ABUELA PATERNA – ABUELA MATERNA – HERMANOS – HIJOS – NIETOS.
Excelente (91–92 puntos): (3 puntos)
Muy bueno (89-90 puntos: (2 puntos)
Bueno (86 - 87-88 puntos): (1 punto)
        Lógicamente los hijos y nietos solo se valorarán en el supuesto de que los padres y abuelos lleven varios años como reproductores.

TOTAL VALORES DE FAMILIA DEL EJEMPLAR =

VALOR TOTAL DEL EJEMPLAR = Valores indivi-duales + Valores de la familia

Como es fácil apreciar, en estas valoraciones, el peso de la familia es muy superior al del individuo, dando mucho valor a la herencia genética, resultando que la mayor parte de la cría del año procede de ejemplares de cierta edad y contrastada calidad como reproductores. Lo que queremos conseguir es obtener una gran familia de la que saldrán magníficos ejemplares de una manera habitual, no se debe pretender conseguir excelentes ejemplares de una forma ocasional.
Para evitar un exceso de conservadurismo y que sean los mismos pájaros los que se reproduzcan durante mucho tiempo, podemos actuar de muchas formas: limitando la edad de los reproductores, limitando el número de descendientes por reproductor, realizando cada ciertos años un concurso de méritos en el que permitimos participar a alguno de los descartados, etc.
Aplicando este método de valoración, los noveles lo tienen muy difícil y los grandes reproductores tienden a asentarse en el criadero; por tanto, daremos a los primeros alguna oportunidad introduciéndoles como cebadores y dejándoles la segunda puesta, para que vayan acumulando méritos y con los segundos seremos implacables en cuanto a la salud y a la fertilidad (al menos 80% de huevos fértiles).
Tampoco asignaremos el mismo número de hembras a todos los seleccionados, lógicamente los que destaquen por su elevada puntuación tendrán un harén más amplio; pero aquí también hay que contemplar otras circunstancias para evitar un posible cierre sobre determinados ejemplares.
Con las hembras de alta puntuación debemos criar hasta su límite biológico, aunque tengamos que utilizar nodrizas, acoplándolas con machos diferentes en cada postura para poder disponer de un número suficiente de descendientes en los que apoyarnos en años posteriores.
Con las hembras adultas de alta puntuación seremos pacientes, no incitándolas a criar; debemos esperar que el celo les aparezca de forma natural, cuando su estado general se lo permita, para evitar su desgaste inútil y aprovechar su momento óptimo. Las acopláremos con machos muy vigorosos y experimentados en la crianza.

        Para clasificar a los canarios en Excelente, Muy bueno y Bueno, en las CARACTERÍSTICAS RACIALES, en lugar de fijarnos en la puntuación global dada en los concursos podemos valorar los diferentes apartados de la planilla de la raza, dando más importancia a los apartados esenciales  de esa raza.
        Aunque en algunas razas no aparezcan como puntos de selección el Pecho o Jabot, las Aletas y el Manto o Espalda, al tratarse de razas rizadas, deben de tener todos estos rizos. Aquellos ejemplares a los que les falte algún rizo (total o parcialmente) deben ser eliminados como reproductores.
        A continuación ponemos los puntos que tendrían que obtener en cada uno de los apartados esenciales de cada raza para considerarlos Excelente, Muy bueno y Bueno.


RIZADO DE PARÍS
EXCELENTE
MUY BUENO
BUENO
Cabeza,collar, patillas
14
13 -12
11 -10
Manto y ramillete.
14
13 -12
11 -10
Pecho o Jabot
14
13 -12
11 -10
Flancos o Aletas
14
13 -12
11 -10

        Por ejemplo un Rizado de París podría sacar 14 puntos en Cabeza, con lo que sería Excelente y tendría 3 puntos; 14 puntos en Manto, con lo que sería Excelente y tendría 3 puntos; sacar 13 puntos en Pecho, con lo que sería Muy Bueno y tendría 2 puntos; tener 11 puntos en Aletas lo que supondría que es Bueno y se le daría 1 punto. La puntuación de este canario en los ASPECTOS GENERALES DE LA RAZA serían 3 +  3 + 2 + 1 = 9 puntos.  Igual se haría con las diversas razas.
        En el Rizado de París es muy difícil ponerse de acuerdo en cuáles son los Aspectos Generales de la Raza, ya que todos los apartados tienen una puntuación que es de 15 puntos o de 10 puntos; es decir, que a todos los apartados se les da mucha importancia. Yo he optado por valorar más los apartados de 15 puntos.


RIZADO  GIGANTE ITALIANO
EXCELENTE
MUY BUENO
BUENO
Cabeza, cuello.
14
13 -12
11 -10
Aletas.
14
13 -12
11 -10
Talla.
10
9
8 - 7
Plumaje.
10 - 9
8
7
Espalda.
10 - 9
8
7
Pecho.
10 - 9
8
7

        En el A.G.I o Rizado Gigante Italiano pasa algo muy parecido a lo mencionado anteriormente respecto al Rizado de París: hay mucho apartados de 15 y 10 puntos y es difícil ponerse de acuerdo en cuáles son los más importantes desde un punto de vista selectivo. Yo he optado por los que se muestran más arriba: los rizos los considero fundamentales ya que se trata de un canario rizado; la talla es una característica distintiva de esta raza y sin un plumaje abundante y de calidad el canario no puede llegar a tener buenos rizos por todo el cuerpo.


PADUANO
EXCELENTE
MUY BUENO
     BUENO
Cabeza, cuello
19
18
17 - 16
Plumaje
10 -9
8
7
Talla
10 -9
8
7
Posición
10 -9
8
7
Pecho
10 -9
8
7
Espalda
10 -9
8
7
Aletas
10 -9
8
7


RIZADO DEL NORTE
EXCELENTE
MUY BUENO
     BUENO
Espalda
14
13
12 - 11
Pecho
14
13
12 - 11
Aletas
14
13
12 - 11
Talla
14
13
12 - 11
Posición
14
13
12 - 11
Cuello
10 - 9
8
7


FIORINO
EXCELENTE
MUY BUENO
     BUENO
Talla
14
13
12 - 11
Cabeza, cuello
10 - 9
8
7
Posición
10 - 9
8
7
Plumaje
10 - 9
8
7
Manto
10 - 9
8
7
Aletas
10 - 9
8
7
Pecho
10 - 9
8
7


MEHRINGER
EXCELENTE
MUY BUENO
     BUENO
Talla
19
18
17 - 16
Manto
14
13
12 - 11
Pecho
14
13
12 - 11
Aletas
14
13
12 - 11
Cabeza, cuello,…
14
13
12 - 11

        Para hacer una selección rigurosa no se debe tomar en consideración aquellos ejemplares que saquen menos de los puntos que sirven para considerar a un pájaro como bueno. Por ejemplo, si un A.G.I en Cabeza saca menos de 10 puntos no hay que utilizarle como reproductor. Hay criadores que en este caso, si el pájaro saca 9 puntos (nunca menos) le darían en ese apartado 0 puntos, concediéndole una oportunidad de criar, siempre y cuando sea Muy Bueno o Excelente en los demás apartados.
       
        Este método de selección y cría solamente se puede utilizar cuando se tiene un mínimo de 8 de parejas. Cuantas más se tengan mejor, pues así es más fácil seleccionar y se ve más rápidamente el progreso. Si se tienen muy pocas parejas se puede obtener algún campeón de manera ocasional, pero es muy difícil tener una estirpe de muy alta calidad. Una estirpe se considera de muy alta calidad cuando los peores pájaros de ese criadero obtienen 87 - 88 puntos.
        Un criadero que obtiene
1 pájaro de 94 puntos.
1 pájaro de 93 puntos.
7 pájaros de 92 puntos.
20 pájaros de 91 puntos.
30 pájaros de 90 puntos.
15 pájaros de 89 puntos.
        Hay que considerarle de una calidad excepcional. En este tipo de criaderos lo que se ha hecho ha sido seguir un proceso riguroso de selección en el que no tiene cabida ningún tipo de sentimentalismo ni excepción.